Con un ingenioso método, una mujer quiso entregarle un pequeño cargamento de droga a su novio en prisión, pero el osado gesto se convirtió en el “beso de la muerte”, tal como lo llamó la policía de Tennessee.
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El recluso, que cumplía una condena de 11 años por cargos relacionados con las drogas, se tragó dos envoltorios, para luego expulsarlos y extraer el contenido.


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Con un ingenioso método, una mujer quiso entregarle un pequeño cargamento de droga a su novio en prisión, pero el osado gesto se convirtió en el “beso de la muerte”, tal como lo llamó la policía de Tennessee.