Un fenómeno solar de alta energía impactará el entorno espacial de la Tierra a partir del martes 20 de enero, informó el Observatorio Astronómico de Quito (OAQ), de la Escuela Politécnica Nacional. Se trata de una fulguración solar clase X1.9 acompañada de una Eyección de Masa Coronal (CME) dirigida hacia el planeta.

El evento se originó en la región activa 4341 del Sol, ubicada cerca del centro del disco solar visible, lo que facilitó una trayectoria directa hacia la Tierra. Las CME son expulsiones masivas de plasma y campos magnéticos desde la corona solar que pueden viajar a velocidades supersónicas.

Según los modelos de predicción, la nube de plasma alcanzaría la magnetosfera terrestre desde la tarde del martes 20 de enero, alrededor de las 13:00 (hora de Ecuador continental), con efectos que podrían extenderse hasta el miércoles 21. Existe una alta probabilidad de que el impacto genere una tormenta geomagnética fuerte (G3) o incluso severa (G4).

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El OAQ explicó que ni la fulguración ni la CME son visibles a simple vista ni con telescopios convencionales sin filtros especializados. No obstante, su interacción con la atmósfera podría provocar auroras intensas en latitudes altas y medias, además de interferencias momentáneas en comunicaciones de radio de alta frecuencia y ligeras fluctuaciones en sistemas de navegación GPS.

Imágenes de coronógrafos satelitales confirmaron que se trata de una eyección con “halo completo”, lo que indica que el material se expande en dirección a la Tierra, aunque el núcleo principal parece desplazarse ligeramente hacia el este. Además, una corriente de viento solar proveniente de un agujero coronal cercano podría intensificar la perturbación geomagnética.

El Observatorio Astronómico de Quito recalcó que, pese a la magnitud del evento a escala planetaria, no representa un riesgo directo para la salud humana ni requiere cambios en la rutina diaria de la población. Sin embargo, recomendó considerar posibles márgenes de error temporales en servicios de geolocalización de alta precisión y en el uso de drones durante el periodo de impacto. (I)