La variante BA.3.2, una nueva variante de COVID-19, con numerosas mutaciones y que podría evadir mejor la inmunidad de las vacunas o de infecciones previas, se está propagando en Estados Unidos.

Aunque los casos de COVID-19 son actualmente bajos a nivel nacional, la cepa BA.3.2 está ganando terreno en todo el mundo. Esta variante, también conocida como “cicada”, surgió hace más de un año y se mantuvo latente hasta el otoño pasado, cuando comenzó a propagarse rápidamente en varios países, incluyendo Estados Unidos.

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Hasta febrero, la variante BA.3.2 se había detectado en al menos 25 estados, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

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Quizás lo más preocupante sea la gran cantidad de cambios genéticos que presenta esta variante en su proteína de espícula, lo que la distingue de otras variantes circulantes, explica Andrew Pekosz, doctor en virología de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, a TODAY.com.

El virus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, muta constantemente a medida que se propaga. Con el tiempo, esto da lugar a la aparición de nuevas variantes. Sin embargo, la BA.3.2 destaca, según los expertos.

“Tiene muchas mutaciones que pueden hacer que el sistema inmunitario la detecte de forma diferente”, afirma Pekosz.

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Estas mutaciones podrían reducir la protección contra una infección previa por COVID-19 o la vacunación, según un nuevo estudio publicado en el último Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad de los CDC.

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Por consiguiente, las autoridades de salud pública están realizando un seguimiento exhaustivo de esta cepa “hipermutada”. En diciembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud clasificó la BA.3.2 como una “variante bajo vigilancia”.

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La BA.3.2 fue apodada “cicada” por T. Ryan Gregory, doctor en biología evolutiva y profesor de la Universidad de Guelph, quien también ha acuñado otros nombres para variantes como “stratus” y “pirola”.

Al igual que el insecto que le da nombre, la variante BA.3.2 también pasó sus primeros años “bajo tierra” antes de resurgir como una posible variante importante, según explica Gregory a TODAY.com.

La variante BA.3.2 se identificó por primera vez en noviembre de 2024 en Sudáfrica. Es descendiente de la BA.3, una subvariante de ómicron que surgió en 2022 y circuló brevemente con las variantes BA.1 y BA.2, según los CDC.

Su antecesor, el BA.3, se extinguió, pero nunca desapareció, afirma Pekosz. Dos años y docenas de mutaciones después, surgió la variante BA.3.2.

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Desde 2024, la variante BA.3.2 se ha propagado lenta y silenciosamente, eclipsada por variantes dominantes como Nimbus y XFG, que descienden de la BA.2. En septiembre pasado, la variante BA.3.2 comenzó a propagarse rápidamente.

En estudios de laboratorio, la variante BA.3.2 logró evadir eficazmente los anticuerpos contra la COVID-19 debido a las alteraciones en su proteína de espícula, según los CDC.

“Lo interesante, sin embargo, es que algunas de estas mutaciones podrían hacer que el virus se adhiera con menos eficacia a nuestras células. Así que sí, nuestro sistema inmunitario podría no reconocerlo, pero tampoco nos reconoce a nosotros con la misma eficacia”, explica a TODAY.com la Dra. Dana Mazo, médica especialista en enfermedades infecciosas de NYU Langone Health.

¿Está la variante BA.3.2 empeorando la salud de las personas?

No hay evidencia de que la variante BA.3.2 esté causando una enfermedad más grave ni un aumento de las hospitalizaciones en los países donde está más extendida”, declara a TODAY.com el Dr. Adolfo García-Sastre, director del Instituto de Salud Global y Patógenos Emergentes del Monte Sinaí.

“Por supuesto que aún puede causar problemas, pero no es una cepa más problemática que las anteriores”, concluye García-Sastre.

Síntomas de la nueva variante de COVID-19

Los expertos señalan que los síntomas de la variante BA.3.2 son similares a los causados ​​por otras variantes que circulan actualmente.

Según los CDC, los síntomas comunes de la COVID-19 en 2026 incluyen:

  • Tos
  • Fiebre o escalofríos
  • Dolor de garganta
  • Congestión nasal
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida del olfato o del gusto
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Síntomas gastrointestinales

Los síntomas pueden variar según la persona, pero generalmente desaparecen por sí solos con tratamiento de apoyo.

¿Protegen las vacunas contra la nueva variante de la COVID?

La variante BA.3.2 ha llamado la atención, en parte porque los cambios en su proteína podrían afectar la eficacia de la vacuna contra la infección, lo que subraya la necesidad de una posible reformulación, señalan los expertos.

Las vacunas contra la COVID-19 de 2025-2026, dirigidas al linaje JN.1, son eficaces para proteger contra la enfermedad grave causada por las cepas actuales.

En estudios de laboratorio, estas vacunas fueron menos eficaces contra la variante BA.3.2, pero se necesita más investigación, según los CDC. (I)