Desde la estación espacial soviética MIR, el cosmonauta Sergei Krikalev tenía una vista privilegiada del planeta Tierra, tan idílica, que no le permitía ver el incendio político en el que ardía su país.
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El 18 de mayo de 1991 Krikalev partió a bordo de la nave Soyuz para una misión de cinco meses en la estación MIR que orbitaba la Tierra.


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Desde la estación espacial soviética MIR, el cosmonauta Sergei Krikalev tenía una vista privilegiada del planeta Tierra, tan idílica, que no le permitía ver el incendio político en el que ardía su país.