Japón emprendió su primer vuelo de su nuevo avión de guerra electrónica, una aeronave no muy estética en apariencia, pero con un objetivo: interferir, confundir y, en algunos casos, neutralizar los sistemas de radar y comunicación del enemigo.
Se trata del EC-2, un avión convertido del transportador de carga táctica Kawasaki C-2, que despegó de la base aérea de Gifu el 17 de marzo. Tras este primer vuelo, se prevé que la aeronave entre en servicio en marzo del 2027.
De acuerdo a la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón (JASDF, por sus siglas en inglés), cuando se considere lista, la aeronave será asignada al Grupo de Operaciones de Guerra Electrónica, ubicado en la Base Aérea de Iruma, al este de Tokio.
Publicidad
“Seguiremos trabajando para su incorporación con el fin de mejorar las capacidades en el dominio electromagnético y fortalecer las capacidades de operaciones multidominio”, declaró la entidad.
Así está equipado el EC-2
A diferencia de los cazas tradicionales, el EC-2 no está pensado para atacar directamente, sino para actuar desde la distancia.
Para ello, incorpora sistemas de interferencia, contramedidas electrónicas y comunicaciones satelitales, muchos de ellos desarrollados en Japón, como el sistema de guerra electrónica J/ALQ-5.
Publicidad
Publicidad
Este tipo de tecnología permite afectar tanto objetivos en tierra como en el aire, debilitando la capacidad de respuesta del adversario sin necesidad de enfrentamiento directo.
Según la Dirección de Adquisiciones de Defensa, la cifra de EC-2 a conseguir está “actualmente en consideración”, aunque los funcionarios ya habían mencionado anteriormente la necesidad de cuatro aeronaves.
Publicidad
“El espectro electromagnético se ha convertido en la primera línea de ataque y defensa en el combate moderno. Ante esta situación, asegurar la superioridad en el dominio del espectro electromagnético es una cuestión urgente”, señaló el presupuesto de Japón para el año fiscal 2026. (I)





