El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirigió solemnemente este miércoles a los franceses en un discurso en el que no ahorró críticas a la intervención rusa en Ucrania, pero dejó una puerta abierta al diálogo con su homólogo, Vladimir Putin, para poner fin a la agresión.

“He apostado por mantener el contacto con el presidente Putin y lo haré mientras pueda, mientras sea necesario para tratar, sin descanso, de convencerle de que renuncie a las armas”, aseguró el jefe de Estado francés en su segundo discurso a la nación desde que estalló la intervención el pasado día 24.

Macron, que durante meses se mantuvo como el único líder occidental que confiaba en la vía diplomática para detener las intenciones agresivas de Putin, aunó la dureza contra el presidente ruso, a quien atribuyó un “espíritu de revancha”, con esa apelación al diálogo que le distingue de otros mandatarios mundiales.

Aseguró que mantendrán la presión sobre Moscú, tanto en las sanciones, que señaló que pueden intensificarse y agravarse en los próximos días, como en el apoyo al pueblo ucraniano, cuyo coraje ensalzó, al igual que el de su presidente, Volodímir Zelenski.

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Al retratar al presidente ruso, Vladimir Putin, como “el agresor” frente a las banderas de Francia, Ucrania y la Unión Europea, Macron dijo: “Esta guerra es fruto de un espíritu de venganza nacido de una lectura revisionista de la historia de Europa. Las fuerzas rusas están asediando las ciudades ucranianas más importantes. Los días por venir probablemente serán cada vez más difíciles. Cientos de miles de refugiados están huyendo a los países vecinos”.

Macron sostuvo varias reuniones con Putin, incluida una en Moscú, antes de que Rusia invadiera Ucrania el jueves pasado.

Conflicto con graves consecuencias

No hizo referencias a su petición de entrada en la Unión Europea, a la que Francia se oponía de forma firme hasta ahora y que el conflicto parece haber avanzado en pocos días.

Macron no quiere dejar ningún frente que no sirva para ablandar a Moscú, incluido el interno, porque reiteró que Occidente "no está en guerra contra Rusia".

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Y lanzó un llamamiento a la oposición rusa para que se levante contra Putin: “Estamos con los rusos que rechazan una guerra indigna en su nombre y que tienen el coraje de defender la paz y lo demuestran, en Rusia y en otros lugares”.

Macron negó la retórica del Kremlin de que en el campo de batalla ucraniano se libra una guerra entre Rusia y Occidente, pero reconoció que ese conflicto tendrá consecuencias "cada vez más graves" también en los países occidentales y marcará la historia de Europa para los próximos años.

“La guerra está ante nuestros ojos”

"La guerra en Europa ha salido de los libros de historia y se ha situado ante nuestros ojos. La democracia está cuestionada ante nuestra mirada", aseguró Macron, quien consideró que el viejo continente asiste a "un cambio de era".

El conflicto, confesó, afectará a la vida cotidiana de los ciudadanos porque “el crecimiento económico se verá afectado” y “los precios de la gasolina y la factura de la calefacción pueden elevarse en Francia”, al tiempo que alertó de la llegada de cientos de miles de desplazados.

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Frente a ello, prometió acoger a los que correspondan en Francia y ayudar a los sectores de la economía francesa más perjudicados, pero pidió que tanto Francia como Europa se preparen para los nuevos tiempos, que pasan por una mayor independencia económica, energética y militar.

“La unidad de Europa ha sido notable, pero ahora tenemos que pagar el precio de la paz, de la libertad, de la democracia. Europa tiene que invertir más para ser menos dependiente de los otros y convertirse en una potencia más soberana”, indicó. (I)