Médicos y enfermeras con pegatinas de colmillos en sus batas ofrecen vacunas gratuitas de Pfizer a todos los visitantes del Castillo de Bran del siglo XIV, que sirviera de inspiración para la novela de Bram Stoker “Drácula”.

“Vine a visitar el castillo con mi familia y cuando vi el póster, me animé y acepté recibir la inyección”, comentó el ingeniero Liviu Necula, de 39 años.

Así, quienes se vacunan en el castillo reciben un certificado que destaca su “valentía y responsabilidad”, con la promesa de que podrán regresar en “los próximos 100 años”, además de un recorrido gratuito por la “cámara de tortura”.

El gobierno rumano lanzó campañas de vacunación y “maratones” de 24 horas en sitios públicos, como la Biblioteca Nacional de Bucarest, para inmunizar a la mayor cantidad posible de personas.

“Estos centros son para todos los que quieren vacunarse sin tener que sacar una cita por internet”, comentó a la AFP Beatrice Mahler, directora del hospital Marius Nasta.

El Castillo de Bran en Transilvania, Rumania. Foto: Deutsche Welle

Un clásico mundial

El Castillo de Bran, situado en Transilvania, en un valle neblinoso en los montes Cárpatos, suele estar asociado con el príncipe rumano Vlad Tepes, del siglo XV, comocido como “el empalador”, pese a que nunca vivió allí.

El irlandés Bram Stoker, autor de Drácula, se inspiró en Vlad y las descripciones del Castillo de Bran cuando escribió su novela de 1897, que ayudó a fundar el moderno género de literatura de vampiros. (I)