Dos personas murieron y 14 resultaron heridas, algunas de gravedad, por un tiroteo cerca de una zona de bares del centro de Oslo en la madrugada del sábado, indicó la policía noruega, que detuvo a un sospechoso.

Los disparos se produjeron alrededor de la 01H00 local (23H00 GMT) en tres lugares cercanos, entre ellos un bar gay, en el mismo centro de la capital noruega.

La policía informó de dos muertes y 14 heridos y de la incautación de dos armas.

“Todo indica por ahora que hubo una sola persona que cometió este acto”, dijo un responsable policial, Tore Barstad, durante una conferencia de prensa.

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Las autoridades desplegaron efectivos de refuerzo en la ciudad para hacer frente a otros eventuales incidentes, añadió este agente, sin querer precisar si trataban el suceso como un ataque terrorista.

El cuerpo de seguridad recibió las primeras alertas a la 01H14 y el sospechoso fue detenido cinco minutos después, indicó.

El tiroteo se produjo cerca del bar de ambiente gay London Pub, del club de jazz Herr Nilsen y de un local de comida para llevar.

Los responsables de seguridad se reunieron para analizar el impacto que puede tener este ataque en la celebración de las fiestas del Orgullo que se organizan el sábado por la tarde en Oslo.

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“Tenía aspecto muy decidido sobre el lugar al que apuntaba. Cuando entendí que era grave, corrí. Había un hombre sangrando tumbado en el suelo”, explicó una joven en el lugar al diario Verdens Gang (VG).

Otro testigo dijo al mismo periódico que el atacante usaba un arma automática, una información no confirmada por la policía, y describió el lugar como “una escena de guerra”.

“Había en el suelo muchos heridos que tenían heridas en la cabeza”, dijo.

Un periodista de la radiotelevisión pública NRK presente en la escena explicó que el atacante llegó con una bolsa de la que sacó el arma con la que disparó.

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La zona estaba repleta de policías fuertemente armados y protegidos con chaleco antibalas y cascos.

Entre los 14 heridos, ocho fueron trasladados al hospital y los otros fueron atendidos en el lugar por los servicios médicos.

“Algunos fueron descritos como heridos de gravedad, otros como más ligeros”, dijo el policía Tore Barstad.

Generalmente pacífica, Noruega vivió una jornada negra el 22 de julio de 2011 cuando el extremista de derecha Anders Behring Breivik mató a 77 personas en un atentado bomba contra la sede del gobierno en Oslo y un tiroteo contra una reunión de jóvenes del partido laborista en la isla de Utoya. (I)