“Habrá que comer”, dice Carmen María, como justificándose a sus 70 años, sin dejar de mirar la olla grande que está cocinando, sobre un improvisado fuego de carbón, en su patio de un barrio acomodado de La Habana.
Publicidad
En esta semana la gran mayoría de los cubanos ha estado más tiempo sin servicio eléctrico que con corriente.


Publicidad
“Habrá que comer”, dice Carmen María, como justificándose a sus 70 años, sin dejar de mirar la olla grande que está cocinando, sobre un improvisado fuego de carbón, en su patio de un barrio acomodado de La Habana.