Romina Di Rosa, de 43 años, se reencontró con su madre biológica luego de que en su nacimiento la dieran en adopción. Todo ocurrió en Lanús, Argentina, gracias a un grupo en Facebook donde personas en su misma situación, buscan familiares.

Desde su niñez, Di Rosa supo que era adoptada, sin embargo, no fue sino hasta la adolescencia que despertó en ella el interés de conocer su origen, por lo que poco a poco fue recopilando información sobre sus raíces, publicó Todo Noticias.

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Encontró a su madre biológica gracias a Facebook

La mujer sin saber cómo empezar su búsqueda ni dónde, tomó el consejo de una amiga suya, quien la instó a unirse a un grupo de Facebook donde cientos de personas a diario buscan familiares.

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Durante seis meses, Di Rosa estuvo en el grupo sin publicar una sola palabra, solo revisándolo todos los días. Hasta que reunió valor y publicó su historia, que, para su sorpresa, en tres horas le llegó el mensaje: “Apenas vi tu foto supe que eras tú”, su madre biológica le respondió.

“Hola, mi nombre es Romina. Busco a mi madre biológica. Mi madre biológica se llama Valeria o Verónica, en el momento de su embarazo tenía entre 19 y 22 años, pelo rubio oscuro ondulado, ojos color almendra, cara redonda, de 1,70 aprox. de altura y de piel muy blanca, oriunda de alguna colonia suizo-alemana de Misiones. Hoy debería tener entre 62 y 65 años”, escribió en la publicación de Facebook.

En el mismo post, contó que, en 1977, su mamá llegó de Misiones a trabajar para una familia y que quedó embarazada del hijo de sus jefes, por lo que la obligaron a dar a su bebé (Romina) en adopción ya que consideraban su embarazo como algo vergonzoso.

“Hola, soy Verónica. Entra a mi perfil, fíjate. Apenas vi tu foto, supe que eras tú. No sé cómo llamarlo, pero lo supe”, dijo Di Rosa sobre el mensaje que le envió su mamá. “Nos comunicamos, le pedí que me contara su versión de la historia. Le pregunté dos o tres cosas fundamentales y cuando me lo contestó, me tuve que pellizcar”, recordó.

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Después de varias conversaciones, Verónica decidió darle una sorpresa y fue a visitarla a Miramar, donde Di Rosa vive hace 8 años: “Se encargó de contactar a mis hijos y organizó un encuentro en mi casa. Un sábado a la madrugada, super dormida, mi marido me llama porque supuestamente mi hijo estaba enfermo. Cuando bajo las escaleras, veo a mi mamá sentada en la cocina. Casi me muero”, contó.

“Ese momento fue increíble. El encuentro fue bellísimo, muy emotivo, estaba en shock. No podía creer que la persona con la que había soñado tanto tiempo estuviera adentro de mi casa”, describió con la voz entre cortada.

Por su parte, Verónica tuvo una vida dura. La mujer de 63 años también es adoptada y recién el año pasado se enteró que tenía hermanos, que, gracias a Facebook, también pudo encontrar. (I)

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