Diecisiete políticos peruanos buscarán la Presidencia del país el próximo 11 de abril, en unas elecciones sin precedentes marcadas por la pandemia de COVID-19, la que ha eclipsado casi por completo el proceso y ha sumido a los peruanos en una indiferencia electoral.

Los candidatos, sin posibilidad de hacer mítines por la pandemia, y mientras algunas ciudades de Perú salen de una cuarentena de un mes impuesta para frenar al virus, han apostado por las redes sociales, que han tomado un papel protagónico en la campaña electoral que arrancó el pasado 11 de febrero.

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En estas elecciones, 25 millones de los 33 millones de habitantes que tiene Perú están convocados a las urnas y no solo deben elegir al sucesor del mandatario interino Francisco Sagasti, quien asumió en noviembre pasado en medio de una crisis política, sino también a 130 nuevos diputados que integrarán el Congreso.

De los diecisiete presidenciables, el excongresista Yonhy Lescano, del partido opositor Acción Popular, encabeza las encuestas con 13%. Las preferencias por Lescano, de tendencia centroizquierda, han ido creciendo desde diciembre, cuando se ubicaba en 4%, especialmente en el sur del país, de donde es originario y donde tiene su bastión electoral.

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En el segundo lugar de intención de voto figuran empatados, con 7%, los candidatos Rafael López Aliaga, del partido Renovación Popular; George Forsyth, de Victoria Nacional, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular.

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López Aliaga, de extrema derecha, ha crecido rápidamente desde el 1% en diciembre, a la par de una intensa campaña en medios y redes sociales, en la que cada declaración suya ha generado controversia por su rechazo al aborto o a la equidad de género, entre otros temas. Los votantes del empresario y exconcejal de Lima están principalmente en la capital peruana y el norte del país.

Forsyth, un exportero de fútbol profesional y exalcalde municipal, ha perdido el favoritismo con que empezó la campaña electoral, también con un perfil de derechas, con alrededor del 10%, y sigue cayendo sostenidamente a poco más de un mes de las elecciones. Las preferencias por Forsyth están en el oriente del país y en Lima.

La exlegisladora Keiko Fujimori, que postula a la Presidencia por tercera vez, ha bajado un punto respecto a febrero, pero su principal bastión electoral está en el norte del país y el oriente.

En quinto lugar figura la candidata Verónika Mendoza, del partido izquierdista Juntos por el Perú, con 6 %, un punto menos que en febrero, y con sus preferencias situadas en el centro del país y en Lima, con 8%, respectivamente.

Otros postulantes a la Presidencia que aún pugnan por subir son el economista Hernando de Soto, con 5 % (derecha); el exmilitar y exlegislador Daniel Urresti, con 4 % (izquierda populista); el empresario César Acuña, con 3 % (centro derecha), y el exfuncionario Julio Guzmán, con 3%, entre otros (centro liberales).

De acuerdo con últimos sondeos, la baja intención de voto que los candidatos alcanzan pone en evidencia que a menos de un mes de ir a las urnas los peruanos no tienen aún clara su intención de voto y predomina el rechazo.

La campaña electoral ha sido especialmente marcada por el desinterés de la población, debido al descrédito de la clase política y a la crisis sanitaria y económica generadas por la pandemia de COVID-19, pese a que el voto es obligatorio.

Un 21% de electores aún no sabe por quién votar y el 16% afirma que votará en blanco o viciado.

“Estas elecciones son diferentes, no como las normales, porque, dada la pandemia y la situación en la que estamos viviendo, entonces no tenemos mucha información de los candidatos”, dice William Terroner, un trabajador independiente de 42 años.

Mónica Villanueva, una joven estudiante de 21 años, coincide con Terroner. “En verdad están muy complicadas las elecciones, personalmente, y hasta personas que yo conozco a veces hasta piensan en querer no votar... Los candidatos no son, digamos, lo mejor que podíamos esperar”, apunta.

La directora de la consultora Datum Internacional, Urpi Torrado, declaró que hay una “desazón en el electorado”, y dice que solo el 25% manifiesta interés en votar, frente a un “40% al que no le interesa el proceso porque está muy preocupado por la pandemia y la economía”, aunque agrega que hay un porcentaje mayor que va a decidir en el último momento, refiere RPP Noticias.

Por otro lado, expertos creen también que el escándalo de vacunación privilegiada de 487 personas —conocido como “vacunagate”, que ocurrió el mes pasado— ha hecho que la desconfianza en la clase política crezca.

“Muchos políticos han pisoteado la confianza depositada en ellos, y es posible que lo veamos en las elecciones de abril”, dice Mayte Dongo, historiadora y politóloga de la Universidad Católica de Perú, y agrega que por esta situación “la gente está harta, y podría optar por un candidato que diga no pertenecer a la élite”, publicó DW.

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En cuanto a los comicios legislativos, las intenciones de voto también son bajas. A nivel nacional, las preferencias para el Parlamento están dirigidas a Acción Popular (11%), Frepap (8%), Somos Perú (6%), Partido Morado (6%), Fuerza Popular (5%) y Renovación Popular (4%). En estas elecciones participará el expresidente Martín Vizcarra, destituido en noviembre pasado e implicado en el “vacunagate”.

El domingo 11 de abril, Ecuador y Chile también tienen previsto realizar elecciones. Las tres jornadas se realizarán bajo medidas de seguridad por el coronavirus.

En el caso de Perú se cumplirán medidas de distanciamiento y las autoridades han sugerido votar por horarios; las urnas estarán abiertas de 7:00 a 19:00. En el momento del sufragio, las papeletas electorales deberán ser cerradas por el mismo elector con un sticker de seguridad antes de ser depositadas en el ánfora. (I)