Rodrigo Rojas Vade, prominente miembro de la Convención Constitucional de Chile y rostro de las protestas sociales de 2019 que fingió tener cáncer para impulsar su popularidad, fue interrogado este jueves por los policías que investigan el caso, que ha conmocionado al país.

El constituyente declaró durante tres horas y media ante los detectives en un cuartel de la Policía de Investigaciones (PDI) en Santiago y luego se marchó en un automóvil de color rojo evitando a la prensa, casi dos semanas después de que confesara que había mentido sobre su enfermedad.

“Es una conducta que socialmente es tremendamente reprobada (...), pero eso no quiere decir que (...) sea penalmente relevante”, dijo el abogado del cuestionado activista, Tomás Ramírez, afirmando que su cliente no cometió ningún delito.

Indicó que Rojas Vade entregó “todos los antecedentes” sobre su verdadero estado de salud a los detectives y expresó su confianza en que la Fiscalía desestime presentar cargos contra su cliente.

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La semana pasada habían entregado su testimonio ante los policías la presidenta de la Convención, la académica mapuche Elisa Loncon, y el vicepresidente Jaime Bassa.

Rojas Vade, de 37 años, que era vicepresidente adjunto de la Convención, pidió “disculpas a todos los chilenos” el 9 de septiembre y afirmó que fue “un grave error” decir que el diagnóstico de su “enfermedad era cáncer, puesto que no es el correcto”.

La Fiscalía abrió el 7 de septiembre una investigación por este caso y ordenó a la PDI que interrogara a Rojas Vade.

Rojas Vade incluyó en su declaración de patrimonio una elevada deuda por gastos de tratamientos para el cáncer, que luego confesó no padecer en una entrevista publicada por el diario La Tercera, el 4 de septiembre.

Su supuesta enfermedad le ayudó a ganar reconocimiento hasta resultar elegido en mayo al órgano que redacta la nueva Carga Magna chilena.

El caso remeció a la asamblea que desde julio redacta la Constitución para reemplazar a la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Para esta tarea tiene plazo de un año.

Tras confesar que había mentido, Rojas Vade entregó su dimisión a la vicepresidencia de la convención, pero sigue siendo constituyente por ser un cargo “no renunciable”, según explicó Loncon. (I)