El sismo de magnitud 7,8 que sacudió Turquía y Siria el 6 de febrero causó casi 44.000 muertos, hasta el balance realizado este domingo cuando Turquía decidió poner fin a las labores de búsqueda 14 días después salvo en las dos provincias más afectadas, anunció la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD).

Turquía, que contaba con la generosidad de unos cuantos socios adinerados para recuperarse, deberá asumir las consecuencias del sismo que arrasó decenas de ciudades y dejó a millones de personas sin casa ni empleo.

El país tendrá que dedicar miles de millones de dólares a la reconstrucción de 11 provincias del sureste destruidas por la peor catástrofe de su historia contemporánea.

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Miembros del equipo de búsqueda y rescate uzbeko utilizan un perro mientras buscan un cuerpo bajo los escombros de un edificio derrumbado en Hatay, en la costa mediterránea, al sur de Turquía, el 19 de febrero de 2023. Foto: -- YASIN AKGUL

“En muchas de nuestras provincias, las búsqueda y los rescates han concluido. Siguen las tareas en las provincias de Kahramanmaras y Hatay”, dijo el director del organismo, Yunus Sezer, a los periodistas en Ankara.

Sobrevivientes

Trece días después del terremoto en el que murieron más de 40.000 personas en Turquía y Siria, los socorristas turcos encontraron el sábado a tres personas vivas entre los escombros, aunque una de ellas, un niño de 12 años, falleció poco después.

Los equipos han encontrando sobrevivientes toda la semana a pesar de haber estado atrapados bajo los escombros durante tanto tiempo en un clima helado.

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Pero el número de personas rescatadas vivas disminuyó a solo un puñado en los últimos días.

El sábado, 296 horas después del terremoto, se rescató a una pareja en Antakya, capital de la provincia de Hatay.

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Desde hace más de 24 horas no se ha encontrado a ningún sobreviviente entre las ruinas.

Desde la catástrofe se han registrado más de 6.000 réplicas, entre ellas una de magnitud 6,6 y cuarenta de intensidad entre 5 y 6, según el organismo de socorro.

Un terremoto de magnitud 7,8 golpeó cerca de Gaziantep, Turquía, en las primeras horas del 6 de febrero, seguido de otro temblor de magnitud 7,5 poco después del mediodía. Los terremotos causaron una destrucción generalizada en el sur de Turquía y el norte de Siria y mataron a más de 40.000 personas. Foto: -- SAMEER AL-DOUMY

En los últimos tres días, siete personas han sido sacadas con vida de entre los escombros, todas ellas en Antakya, incluido el hijo de la pareja, que murió poco después de ser rescatado.

En la provincia de Kahramanmaras, donde se localizó el epicentro del terremoto, las posibilidades de sobrevivir parecían más escasas que en Hatay debido al frío, que llegó a alcanzar los -15°C por la noche en zonas nevadas como Elbistan, según constataron los equipos de AFP.

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Fallas de construcción

El vicepresidente turco Fuat Oktay informó que 105.000 inmuebles se derrumbaron o quedaron muy dañados, por lo que serán arrasados. Autoridades detuvieron a docenas de contratistas mientras el gobierno promete tomar medidas enérgicas contra las normas de construcción laxas.

El terremoto, ocurrido en una de las zonas sísmicas más activas del mundo, golpeó áreas pobladas, donde muchos estaban dormidos, en casas que no habían sido construidas para resistir tan poderosas vibraciones del suelo.

Funcionarios y médicos dijeron que 39.672 personas habían muerto en Turquía y 3.688 en Siria desde el terremoto del 6 de febrero, con lo que el total confirmado asciende a 43.360 víctimas. (I)