“Estoy viva, aquí, para contarlo” dice una mujer y aún así el caso cuesta creer. “Dejé totalmente de lado los sostenes con aros”, señala.
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El aro le dejó un arañazo que en días pasó a ser un absceso doloroso en su seno derecho. Sylvia Halcrow cuenta que una bacteria le comía la piel


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“Estoy viva, aquí, para contarlo” dice una mujer y aún así el caso cuesta creer. “Dejé totalmente de lado los sostenes con aros”, señala.