Astrónomos que trabajan con el telescopio Subaru en Hawaii han identificado dos objetos excepcionales orbitando estrellas lejanas: un planeta gigante y un enano marrón.
Estos hallazgos son los primeros éxitos del proyecto OASIS (Observing Accelerators with SCExAO Imaging Survey), que combina datos precisos obtenidos desde el espacio con sistemas de imagen avanzados para localizar mundos que de otro modo serían extremadamente difíciles de observar.
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Los descubrimientos también servirán como preparación para el telescopio espacial Roman de la NASA, que probará nuevas herramientas para fotografiar planetas similares a la Tierra.
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Solo alrededor del 1 % de las estrellas conocidas albergan planetas masivos o enanos marrones que pueden ser fotografiados directamente. Incluso cuando estos objetos son jóvenes y aún brillan por el calor de su formación, su luz es mucho más tenue que la de la estrella que orbitan, lo que dificulta su detección.
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OASIS supera este desafío enfocándose en los objetivos más prometedores: analiza datos de las misiones Hipparcos y Gaia de la Agencia Espacial Europea, que registran pequeños movimientos en estrellas provocados por la gravedad de objetos invisibles.
Cuando un candidato muestra señales de tener un compañero oculto, los astrónomos apuntan el telescopio Subaru hacia él y, usando el sistema SCExAO (Subaru Coronagraphic Extreme Adaptive Optics), capturan imágenes nítidas que permiten fotografiar estos mundos.
Uno de los hallazgos es el planeta HIP 54515 b, que orbita a 271 años luz en la constelación de Leo. Con casi 18 veces la masa de Júpiter, se mueve alrededor de su estrella a una distancia comparable a la de Neptuno en nuestro sistema solar.
Desde la Tierra, el planeta y la estrella parecen casi superpuestos, pero gracias al SCExAO los astrónomos lograron distinguirlo claramente.
El segundo objeto, HIP 71618 B, es un enano marrón con 60 veces la masa de Júpiter, ubicado a 169 años luz en la constelación de Bootes. Los enanos marrones se forman como estrellas, pero no alcanzan la masa suficiente para iniciar la fusión nuclear.
Este objeto es un candidato ideal para el telescopio Roman, que probará coronógrafos avanzados esenciales para futuras misiones que buscarán planetas similares a la Tierra. HIP 71618 B cumple todos los requisitos para evaluar esta tecnología: su estrella es brillante, su posición es ideal y su brillo relativo permite la prueba adecuada.
Estos descubrimientos destacan la eficacia de combinar mediciones espaciales precisas con imágenes avanzadas desde la Tierra. Gracias a OASIS y al telescopio Subaru, los astrónomos pueden encontrar planetas y enanos marrones que de otro modo permanecerían ocultos. (I)