Israel presume de ser un país pionero en innovación tecnológica, pero las acusaciones de espionaje a periodistas y activistas a través del programa Pegasus de la empresa israelí NSO reflejan el lado oculto de esta diplomacia digital.
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El espionaje a través de los teléfonos, como el de Pegasus, se puede evitar.


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Israel presume de ser un país pionero en innovación tecnológica, pero las acusaciones de espionaje a periodistas y activistas a través del programa Pegasus de la empresa israelí NSO reflejan el lado oculto de esta diplomacia digital.