La muerte de un niño de 14 años en el departamento del Cauca generó rechazo en Colombia, con la condena, entre otras entidades, de la Defensoría del Pueblo, que pidió este lunes activar medidas de protección para el resguardo Las Delicias, en donde las disidencias de las FARC asesinaron al menor.

Breiner Cucuñame López, miembro de la guardia indígena estudiantil, fue asesinado el pasado 14 de enero en la localidad de Buenos Aires (suroeste), cuando estaba realizando labores de control territorial por hombres armados de las disidencias de las FARC, en concreto de la columna móvil “Jaime Martínez”.

En el ataque también fue asesinado Guillermo Chicame y resultó herido Fabián Camayo, actual coordinador del resguardo Las Delicias.

Cucuñame era un “cuidador de la madre tierra, guardián del territorio, niño protector de la vida”, según recogió el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) en un comunicado.

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A su vez, la Defensoría instó a las autoridades estatales a “activar cuanto antes las rutas de protección y medidas colectivas para el resguardo Las Delicias”.

El ente también recordó que emitió una alerta temprana que advierte de riesgo para la población civil de Buenos Aires, así como para los líderes indígenas, campesinos de la zona rural y personas en proceso de reinserción por los nuevos grupos armados ilegales.

A la condena por el asesinato del joven defensor indígena también se sumó la oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien también reiteró “el llamado al respeto a la vida de todas las personas”, así como a “garantizar la seguridad de las autoridades indígenas y de sus comunidades”.

Por su parte, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible colombiano, Carlos Eduardo Correa, recibió “con tristeza la trágica muerte” del joven defensor, a la vez que pidió una “investigación profunda” sobre los hechos que acabaron con la vida del abanderado ambiental.

El asesinato de Cucuñame es el segundo que se ha registrado en lo que va de año, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), quien apunta a que, desde la firma del acuerdo de paz, 1.288 líderes y defensores de derechos humanos han sido asesinados. (I)