El Gobierno alemán aprobó este miércoles en consejo de ministros una reforma de la ley de extranjería por la que podrán optar a la regularización más de 100.000 extranjeros sin permisos de residencia que cumplan una serie de requisitos.

La medida afecta a aquellas personas que no disponen de un permiso para permanecer en el país pero a las que no se deporta por razones administrativas o humanitarias, a los que se conoce popularmente como “Geduldete” o “tolerados”.

"Se trata de un cambio de perspectiva, queremos que las personas bien integradas en Alemania tengan verdaderas oportunidades," declaró la ministra del Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser, en una comparecencia en Berlín.

Una vez que el parlamento apruebe la nueva ley, podrán optar a la regularización los "tolerados" que a fecha del 1 de enero de 2022 hayan residido en Alemania durante cinco años, un requisito que según el borrador, citado por medios alemanes, cumplen unas 136.605 personas.

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Para acogerse a esta vía, es necesario que durante este periodo no hayan cometido delitos o hayan proporcionado informaciones falsas para ocultar su identidad y evitar una deportación.

Requisitos

De ser así, obtendrán un permiso de residencia provisional de un año de duración, periodo durante el cual deberán demostrar que son capaces de mantenerse económicamente por sí mismos y que dominan en grado suficiente el idioma alemán, para optar posteriormente a un permiso de larga duración.

Según explicó Faeser, la reforma facilitará también la concesión de visados a los familiares de profesionales cualificados procedentes de terceros países que trabajen en Alemania, que en un futuro podrán residir en el país sin tener que acreditar conocimientos de idioma.

Se simplificarán además los procedimientos para que solicitantes de asilo puedan acceder a cursos de integración y de lengua alemana.

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Por otro lado, la ley permitirá alargar la detención de extranjeros que hayan cometido delitos de un máximo de tres a seis meses, de forma que las autoridades dispongan de más tiempo para organizar la deportación, con frecuencia complejas desde el punto de vista administrativo.

Faeser subrayó que este paquete de medidas constituye un “primer paso” en la tarea de crear una “ley de inmigración moderna” y avanzó que antes de finales de año presentará otras dos reformas. (I)