A Diane Rodríguez no le gusta el estereotipo femenino del vestido y el tacón alto, pero viste así socialmente cuando un evento lo amerita.

La activista LGBTI + (lesbianas, gais, bisexuales, trans, intersexuales y el resto de la diversidad sexo-genérica) a sus 41 años se declara como una mujer trans que prefiere llevar ropa cómoda. Y así se muestra con un jean, chaqueta y zapatos deportivos para el espacio de las 35 preguntas de EL UNIVERSO.

Publicidad

Rodríguez es pareja de Zackary Elías, un hombre trans con el que procreó a Valhymarié, de dos años y medio. En el presente año lectivo, ciclo Costa, tuvieron dificultades para matricularla en un maternal cuando se enteraron de que son una familia trans.

1.- ¿En qué momento te diste cuenta de que tu nombre masculino (fue bautizada como Luis Benedicto) no correspondía al género con el que te identificabas?

Desde que tengo uso de razón, siempre creí que había algo diferente. En ese tiempo no era como es ahora que entras a Google o en TikTok y ves alguna cosa, si querías información certera eran las bibliotecas, no había mucha información. Sabía que algo sucedía conmigo, que algo había dentro de mí que no era igual al resto, que era raro en ese momento y no podía asumirlo sino hasta la etapa de la adolescencia.

2.- ¿A qué edad lo discutiste con tus padres?

Publicidad

Como psicóloga sé que todos pasamos por la etapa de la adolescencia, entonces todos adolecemos. Si a eso le agregamos que en el caso mío no coincidía, en ese tiempo creía que era la orientación sexual con mi cuerpo, pero era la identidad de género en realidad. Fue como la hecatombe en ese momento, todo explotó. Había conocido a mi primera pareja. Estudiaba en un colegio particular del centro de Guayaquil y él en el Aguirre Abad (fiscal). Nos conocimos en un centro comercial, en la planta donde estaban las máquinas y los videojuegos. Todos los estudiantes que salían de los colegios iban allá. Ya tenía algo con él, al llegar vacaciones ya no nos podíamos ver, entonces me empezó a llamar a la casa al teléfono convencional. Hasta que el marido de mi mamá se dio cuenta y mi mamá me reclamó en el patio. Recuerdo que recogía la ropa y me dijo que parecía mar... Yo le dije, sí, es verdad, soy mar... fue horrible. Le confirmé con gritos e histeria, mi mamá se fue a llorar al cuarto, era como si llorara sobre mi cadáver, nunca la había escuchado llorar así. Me echaron de la casa, fue una discusión horrible. Cogí una mochila y me llevé lo que más pude. Hubo un altercado antes de irme porque mi padrastro intentó pegarme, entonces cogí un cuchillo y por eso me dejó en paz.

Hombre trans gana juicio en contra del Ministerio de la Mujer, donde laboraba, por vulneración de sus derechos

3.- ¿Cuántos años tenías?

Tenía 16 años recién cumplidos, estaba en quinto curso (segundo año de bachillerato). En ese entonces vivía en la cuarta etapa de El Recreo, en Durán.

4.- ¿Qué opciones tenías, a dónde te fuiste?

Cómo iba al centro ya había conocido a ciertos amigos de la comunidad LGBTI. Ya había ido a la casa de uno de ellos, sabía cómo llegar en bus, entonces fui donde él, que vivía en el centro sur de Guayaquil. Se llamaba Luis Véliz, ya falleció pero lo llevo en mi corazón, vivía solo y era la única opción que tenía en ese momento. Viví allí como seis meses, él se iba a trabajar y a veces no tenía qué comer, entonces en el centro comercial conocí a chicos que eran afeminados. Ellos salían en las noches vestidos de chicas en la Primero de Mayo, entonces les pedí que me enseñaran. Ejercí el trabajo sexual en ese momento, recuerdo que un día llegó la batida, corrí, cogí un taxi y me llevó a la ciudadela Ferroviaria, me metí en una casa, luego ya me dio miedo ir de nuevo... En una de esas ocasiones mi mamá me encontró, me vio y me preguntó si era la clase de vida que yo quería. Le respondí que no y en ese rato regresé a la casa.

5.- ¿A qué edad empezaste el proceso de transición?

Al inicio pensaba que era gay, pero con el tiempo decía que no calzaba allí, que no me sentía bien siendo hombre, quería ser chica, ponerme tacos. Las veces que me había travestido para ejercer trabajo sexual me gustó, aunque no me gustaba el trabajo en sí, lo respeto mucho, sé que hay muchas que viven de eso, sé que es horrible, ojalá que las que quieren salir de ese estilo de vida lo hagan, pero no califico.

6.- ¿Por qué el estereotipo de la mujer trans que es prostituta o que trabaja en un gabinete de belleza?

Es por la discriminación, el estigma, es la estructura de exclusión que hay. No es que nosotras queremos, son las posibilidades que existen. O ejerces el trabajo sexual o estás justamente cortando cabello. Cuando salí del colegio intenté aprender peluquería, estuve en dos cursos. Recuerdo que una vez le hice un hueco a una señora, allí dije que para eso no se me daba.

7.- ¿Tuviste barreras para entrar a la universidad?

La primera carrera que estudié fue ingeniería comercial en la Universidad de Guayaquil y me retiré, tenía como 19 años, tras un semestre por el bullying que me hacían cinco chicas del aula, nunca me voy a olvidar de ellas. Ellas me hacían la vida imposible, me hacían bromas. En ese tiempo era afeminada, ya tomaba hormonas, tenía un rostro y cuerpo afeminado, pero me vestía de chico. En mi casa no me dejaban, quisieron ‘deshomosexualizarme’ enviándome a tantas iglesias. Ellas se encargaron de que todos los varones del aula no me hablaran. En ese tiempo no era activista, entonces me retiré. Ya después cuando regresé a estudiar estaba más empoderada, estudié y me gradué de psicóloga. Allí ya fui como chica trans.

8.- ¿Cómo fue tu transición?

Empecé con hormonas desde que tenía 21 años, por dos años seguidos me automediqué. Como tú necesitas sacar de adentro esta feminidad, y como ves que en otras personas han resultado tales hormonas, entonces lo que haces es automedicarte, eso hice. Me mandaba un coctel de hormonas... Al final afecté mi hígado y riñón, de eso me di cuenta un par de años después, allí detuve y nunca más me volví a hormonizar, no pienso hacerlo. Es un proceso muy delicado porque es una castración química adicional y también afectas tu fertilidad.

‘Me amenazaron con matarme y mis padres decían que ya estaba en el infierno’: las revelaciones de la comediante Bethania Velarde quien desde el escenario y las redes sociales habla de lesbianismo

9.- ¿Por qué visibilizar a personas que se ven como hombres, pero están en estado de gestación?

Soy psicóloga, pero no formada a partir de estereotipos sino con las ganas de desestructurar lo que está estructurado, pero no porque se me pega la gana de desestructurar la visión que se tiene de lo que es masculino y femenino, sino para cuestionar e incomodar, en el sentido de porque si soy diferente me tienen que tratar diferente, pero sobre todo me tienen que tratar mal. Por eso visibilizamos a un hombre trans con barba y su barriga de embarazo. Esas son las disyuntivas que mostramos públicamente para que la gente entre en ese cuestionamiento. Es fácil, soy o no una persona que está a favor de los derechos humanos, esa es la pregunta simple. Si estoy a favor de los derechos humanos no me tiene por qué incomodar, porque es el derecho de la otra persona. Algunos fundamentalistas ven mal que una mujer trans como yo tenga un hijo o hija con mi marido, que es un hombre trans y de paso piensan que vamos a perturbar a nuestra hija, cuando no es así.

10.- Un cuestionamiento es que con ello se quiere promover este estilo de vida.

La identidad de género y la orientación sexual no se pueden promover... Este estilo de vida no trata de promover nada en nadie, lo que sí hacemos es visibilizar porque sabemos que familias como la nuestra, trans, gais, lésbicas, están allí escondidas porque esta sociedad discrimina. Para inscribir a mi hija tuvimos que pasar por cerca de cinco maternales. Iba bien engafada con tapabocas, sin que ya sea necesario, pero lo usaba para proteger a nuestra hija de la discriminación indirecta. Yo no hablaba, lo hacía Zack, de quien nadie se imagina que nació mujer por esa barbota que tiene. Pero a mí sí porque las características femeninas son difíciles de colocar en los cuerpos masculinos. Al final teníamos que mostrar que éramos una familia trans. Cuando nos íbamos ya no contestaban, no había cupos.

11.- ¿Te quedan viendo cuando vas por la calle?

A mí no me gusta salir mucho... Llego a un lugar y todo el mundo me queda viendo. Hay miradas tan inquisidoras. Hay gente también demasiado sinvergüenza, a veces estoy parada, me ven el rostro, las chichis y me hacen un paneo total, es horroroso. Como soy psicóloga detecto ese tipo de comportamiento del lenguaje corporal y kinésico que la gente tiene, finalmente me incomoda y por eso es que no me gusta andar así en la calle. Si salgo es porque estoy predispuesta a recibir toda esa carga, pero en realidad no disfruto sobre todo salir en familia a la calle. Si vamos a estar solos en un lugar con amigos que ya me conocen, perfecto.

12.- ¿Cómo ves que artistas como Camilo y Evaluna den a su hijo un nombre que no tiene un sexo definido?

¿En qué concepto ellos identifican a esta criatura con un nombre unisex habiendo nacido niña?, ¿realmente es el de inclusión o es el de promoción porque son artistas? Eso no lo sabemos, lo saben ellos, pero teniendo buena fe me imagino que tiene que ver con un concepto de inclusión. Si utilizo la palabra todes para incluir está muy bien, pero si se trata de promocionar, de herir susceptibilidades o porque está de moda pues está mal, no tiene ningún sentido.

13.- ¿Qué es lo que se busca puntualmente: igualdad, definición o inclusión?

Creo que todo recoge la palabra inclusión porque es diferente que de repente a mí me den el mismo trabajo que un hombre periodista. Estamos compartiendo igualdad, pero quizás no hay las mismas condiciones para mí, porque a él puede que la gente quiera darle más entrevistas que a mí porque soy una mujer trans. Eso me pasa con mi profesión de psicóloga, que he tratado de ejercerla pero no he podido porque la gente piensa que no tengo la capacidad de hacerlo porque solo soy una mujer trans. De repente, compartimos igualdad, pero no hay equidad en la sociedad.

14.- Cuando te graduaste se decía que eras la primera mujer trans en graduarse en esa carrera, allí ya se hace una diferencia porque hay muchas personas que se gradúan en esa carrera.

Se trata de posicionar primero en el sentido de que esta fue la primera persona y vendrán más atrás de ella. Es una acción afirmativa. No podemos homogenizarla porque no existe igualdad de condiciones. Si es una persona trans que llegue a ser médico, que ya hay, corre diferentes situaciones en relación con una mujer o un varón.

15.- ¿Crees que habría que crear un tercer baño público para las personas no binarias o trans?

Eso depende de cómo se quiera hacer, de repente puedes convertir un baño en no binarie o crear un tercero, pero no sé hasta qué punto también pueda ser entendido como una acción afirmativa. Como todo es nuevo, en todos los lugares estamos tratando justamente de probar situaciones que permitan un mejor espacio comunitario, convivir en sociedad en paz porque de eso se trata. Finalmente pudimos poner a nuestra hija en una escuela, y quien la va a ver es Zack (su pareja), no yo, porque quiero evitar. Y él es el raro también porque todas son mamás y él es el papá entre comillas. Si yo voy es peor. Ya estamos preparando a nuestra hija para cuando hable y se encuentre con la crueldad del entorno familiar de los niños, porque estos niños son el resultado de padres homofóbicos y transfóbicos.

‘Una vez me desearon que me violaran’: anonimato en redes facilita divulgación de mensajes de odio

16.- ¿Qué baño público utilizas, el de hombres o de mujeres?

Ahora entro al que esté desocupado, yo Diane Rodríguez, pero la mayoría de mujeres trans entran al de mujeres.

17.- ¿Sientes miradas raras cuando entras a cualquiera de los dos?

Trato de cuidarme, no es que entro al de varones cuando todos están viendo porque me puede suceder algo. Pero sí recibo ese tipo de miradas. Esas actitudes las enfrento con mi marido, él ha cambiado sus nombres pero no su género y sexo en la cédula, entonces entra al de mujeres y le reclaman o hay un conflicto. Allí les dice que es mujer y es verdad a la final. Él me dice que no entra al de varones porque no son muy aseados.

18.- ¿Y no te molesta que entre al de mujeres?

No, para nada.

19.- ¿Eres celosa?

Sí, como cualquier ser humano, pero tengo mis límites y además soy una mujer madura.

20.- ¿Cuál es tu comida favorita?

Soy muy guayaca, mi comida favorita es el encebollado y el bolón de chancho con queso.

21.- ¿Te cuidas el peso?

Sí, tengo muchos conflictos en este momento conmigo misma por mi peso porque en la pandemia subí hartísimo, creo que a la mayoría nos pasó eso.

22.- ¿A quién ves cuando te ves al espejo?

Veo a una persona completa, medianamente feliz porque tengo proyectos de vida que no he cumplido.

23.- ¿Te sientes una mujer realizada?

Una mujer trans. Personológicamente sí, quizás como proyectos de vida siento que me faltan muchas cosas.

24.- ¿Por qué se debe aclarar mujer trans?

Yo nací biológicamente varón o varona como siempre digo, hice un proceso transicional porque no me sentía cómoda en el género masculino y por ello soy una mujer trans. Para verme visiblemente mujer he transicionado, por eso es mujer trans.

‘No desmanes, no desnudos, ni burlas’, dijo el alcalde Aquiles Alvarez tras acuerdo con colectivo LGBTIQ+ para que marcha del Orgullo se realice en el centro de Guayaquil

25.- ¿Te operarías para cambiar tus genitales masculinos?

Yo como Diane, no. Hay mucha población trans que sí se operaría, que no entraría al baño de varones, hay mucha población trans femenina que no viste como yo y son muy estereotipadas. Si me hubiera reasignado sexualmente hubiese cometido el peor error de mi vida, porque de las que lo hacen hay unas que entran en conflicto luego. Muchas no lo hablan abiertamente porque es un secreto de voces, eso es un proceso irreversible. No es lo mismo que en este cuerpo agregues cosas a que le quites algo, es como el fantasma de lo que tenías y ya no tienes, entonces algunos entran en un estrés postraumático.

26.- ¿Por qué no operarse si es completar tu transición?

He conversado esto con mi marido Zack y de hecho hemos bromeado. Me dice que él se pone mis genitales y que yo me ponga el de él, y yo le digo pero para qué. Hemos conversado y analizado casos de personas trans que se arrepienten de haberse reasignado sexualmente (por los efectos de salud sexual)... Entonces, lo he analizado y yo Diane Rodríguez he dicho que no es para mí, no estoy dispuesta a arriesgarme. Lo hice en mi adolescencia y en mi etapa de crecimiento de juventud, me puse silicona, hormonas, ya me puse mamas y hasta allí, no me arriesgo a reasignarme sexualmente y no lo creo necesario en mi vida.

27.- ¿Cuántas veces te haz cambiado los implantes de mama?

Una sola vez y tengo que hacerlo ya. No he tenido los recursos económicos, pero sí quiero hacerlo porque estoy muy preocupada. A veces me pica mucho, me rasco y cuando me doy cuenta está toda roja. Entonces de repente mis tejidos están rechazando esta cosa que es externa y tengo que reemplazarla.

28.- ¿Tienes que hacerte también las mamografías?

Debería porque no puedo tocarme y las personas que nacen biológicamente varones también tienen cáncer de mama, no alcanzo a tocarme debajo de la prótesis. Lo obvio para evitar el cáncer de mama en varones y mujeres es tocar todo y no puedo.

29.- ¿Hace cuánto fue tu cirugía de mama?

Tenía 22 años, ahora tengo 41.

30.- ¿Por qué eres mujer trans, pero no te gusta vestir muy femenina?

Hay muchos conceptos que tenemos que aprender a separarlos y yo los tengo claros. De repente para los que recién escuchan es muy difícil. Primero el sexo como categoría primaria de nacimiento. Regularmente todos asociamos el sexo con el género, como nos vestimos, y no siempre es así. En mi caso nací varón o varona, hice un proceso transicional y tengo un género femenino, pero reconozco mi sexo biológico que es de varón o varona, pero otras mujeres trans no lo reconocen y dicen que son mujeres. Ese es su discurso y lo respeto, pero quizás por mi formación relacionada a la salud mental, estoy clara que este cuerpo es biológicamente de varón o varona, pero mi concepto de vivencia y existencialismo cotidiano es femenino relacionado a mujer, por eso digo que soy una mujer pero como concepto social, no como genitalidad.

31.- ¿Qué te deprime?

En ocasiones mi hijo de mi primera relación que está en Venezuela. Me deprime que mi hija sufra discriminación como pasó ahora último con las tres escuelas que no la aceptaban, ese tipo de cosas me agobian. Las cosas de la inseguridad que suceden ahora en Ecuador.

¿Se pueden revisar aspectos de la marcha del orgullo LGBTI + sin desdibujar su significado?: la desnudez busca hacer ruido, y cuestionar lo que se escandaliza, dicen expertos

32.- ¿Qué te hace feliz y te saca sonrisas?

Pasar tiempo con Zack y mi hija. Obviamente mi mamá también, pero me siento bien cómoda con ellos.

33.- ¿Qué es lo que más disfrutas?

Alcanzar las cosas que me propongo, no importa el tiempo que me lleve. Cuando lo logro, es un clímax, una satisfacción para mí misma. Cuando quiero alcanzar algo y no estoy haciendo nada también forma parte de mi frustración.

34.- ¿Qué le diría Diane Rodríguez la activista, la psicóloga, a Luis Benedicto de 15 años?

Me vas a hacer llorar. Le diría que de repente va a tomar algunas decisiones equivocadas, pero hay algunas que son las mejores en la vida que pudo haber tomado. Y que gracias a esas decisiones en las que no se equivocó, es feliz en este momento.

35.- ¿Qué es silueta X?

Es una asociación (que ella lidera) cuya misión es la lucha por los Derechos Humanos de las niños/niñas, adolescentes, jóvenes y personas LGBT. (I)

El discurso de odio contra el colectivo LGBTIQ + gana terreno en las redes sociales: Ecuador es el que tiene más mensajes negativos, dice estudio que analiza web de 12 países