La calle 6 de Marzo, ubicada en el centro de Guayaquil, no solo concentra un incesante movimiento comercial; también conmemora la fecha que redefinió el destino del Ecuador.

El 6 de marzo no es una fecha cualquiera. Ese día de 1845 marcó la Revolución Marcista, considerada una segunda independencia del país: la primera fue frente a los españoles; la segunda, contra el dominio de venezolanos y colombianos.

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El 6 de marzo de 1845, el pueblo guayaquileño se levantó bajo el mando del general Antonio Elizalde contra el dominio de los extranjeros.

Expulsaron al presidente venezolano Juan José Flores y formaron un triunvirato de ecuatorianos (compuesto por tres guayaquileños: su presidente José Joaquín Olmedo, acompañado por Diego Noboa y Vicente Ramón Roca) para gobernar el territorio y reivindicar “el honor y dignidad de este país”, como reza el acta que se escribió y publicó al día siguiente del levantamiento.

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La calle lleva ese nombre como homenaje permanente a la jornada que permitió a los ecuatorianos, por primera vez, gobernarse a sí mismos, según el historiador Xavier Flores.

Hoy, casi dos siglos después, esa misma vía se consolida como un eje estratégico de actividad productiva donde conviven el comercio formal e informal.

En sus 2,5 kilómetros, desde Aguirre hasta José Vicente Trujillo, operan 196 negocios activos con licencias pagadas.

La Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG), presidida por Miguel Ángel González, estima que en el último año generó un movimiento aproximado de $ 136,9 millones, equivalente al 1,22 % de las ventas totales de la ciudad.

Cada día, miles de ciudadanos transitan por esta vía en busca de calzado, textiles, bazares, restaurantes y múltiples servicios.

Diciembre marca su pico más alto. Impulsada por la comercialización de monigotes y artículos navideños, en el marco de una estrategia municipal, la actividad alcanzó los $ 18,6 millones, indicó la CCG. “Es un corredor estratégico de consumo masivo”, resaltó González.

La iniciativa Ruta de los Monigotes, promovida por la administración municipal, busca revitalizar este espacio como referente de la cultura popular y atractivo turístico.

En sus 2,5 kilómetros, desde Aguirre hasta José Vicente Trujillo, operan 196 negocios activos con licencias pagadas, según la Dirección de Uso del Espacio y Vía Pública del Municipio de Guayaquil.

En el tramo funcionan joyerías, centros de estudio, iglesias, patios de venta de vehículos y accesorios, unidades médicas, clínicas veterinarias, centros de capacitación y boutiques, además del mercado municipal de las Cuatro Manzanas y el mercado Central.

El último año la calle 6 de Marzo generó un movimiento aproximado de $ 136,9 millones, equivalente al 1,22 % de las ventas totales de la ciudad. Foto: DONALDDIAZ

El sector combina usos residenciales de densidad media, equipamientos y actividades comerciales, conforme al Plan de Uso y Gestión del Suelo (PUGS) 2023-2027. Allí habitan 10.843 personas, según datos del INEC 2022.

Su papel estructural también se refleja en la movilidad: siete rutas de buses —7, 34, 55, 79, 120, 122 y 152— la recorren diariamente, mientras 20 intersecciones semaforizadas organizan el tránsito de vehículos y peatones.

La 6 de Marzo no es solo una calle. Es un símbolo de autonomía y trabajo. Cada aniversario recuerda la jornada en que el país reafirmó su soberanía; cada día, su actividad comercial proyecta desarrollo y oportunidades. (I)