El Foro de Mujeres organizado por EL UNIVERSO, un espacio diseñado para compartir conocimiento entre mujeres, se desarrolló en el auditorio del centro comercial Alhambra, ubicado en la vía a Samborondón, este martes 10 de marzo.
La cita reunió a mujeres destacadas en los campos de economía, marketing digital y finanzas, entre otros, y consistió de una entrevista previa y tres charlas.
Gabriela Vergara, jefa de la planta Guayaquil en Grupo Bimbo Ecuador, protagonizó la entrevista previa a las charlas.
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Ella empezó como pasante en Bimbo, y pasó por distintas áreas. Destacó que esto le permitió conocer el negocio desde diferentes enfoques.
“Eso es lo que busco reflejar, impulsar a mis colaboradores a que tengan el mismo drive de conocer el proceso (...). Trabajo mucho desde la confianza en sus capacidades", dijo Vergara.
Para Vergara, el liderazgo femenino aporta atención al detalle, apertura al diálogo y empatía, lo cual genera que los equipos que trabajan para mujeres muestren más compromiso.
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“El afecto es el trato diario, ese trato con cercanía, reconociendo al talento y acompañándolo (...). Cuando uno logra el compromiso de las personas logra que los resultados sean una consecuencia natural”, señaló.
Vergara basa sus decisiones en datos y resultados, lo cual aumenta la confianza de su equipo, que valora un método objetivo.
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En la industria manufacturera se “necesita liderazgo femenino”, explicó. Tradicionalmente es un sector exigente, y la presencia de mujeres, que trae apertura y empatía, genera sinergia entre diferentes departamentos y equipos de trabajo más diversos.
“Aprendamos de cada etapa del proceso (...). Ese conocimiento posteriormente ayuda a generar credibilidad. El liderazgo se va formando a lo largo de nuestras carreras, hay que creerse que somos líderes incluso cuando no tenemos colaboradores a cargo”, indicó Vergara.
Virginia Saman, especialista en marketing digital y en social media marketing, quien también trabajó en EL UNIVERSO hasta 2012, estuvo a cargo de la primera charla sobre uso de redes sociales.
Primero preguntó sobre las preferencias de uso de redes sociales entre la audiencia. La mayoría respondió que Instagram es su medio favorito.
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Saman utilizó el ejemplo de Tiktok, que ganó tracción a partir de la pandemia con su formato de videos cortos, desde entonces adoptado por otras redes como Instagram y Facebook.
No obstante, Saman resaltó que la naturaleza de las redes sociales está cambiando, transicionando de la meta de cultivar seguidores a aumentar vistas y reproducciones de contenido.
Instagram, por ejemplo, está empujando el contenido no tanto a los seguidores de una cuenta, sino a audiencias más amplias.
Para un buen manejo de redes, Saman señaló que el branding, es decir presencia e identidad, es importante.
“También tengo que tener claro mi audiencia, a quién le estoy hablando”, dijo. Las meta eventual es generar leads, es decir que los que vean el contenido se contacten con la cuenta para finalizar alguna transacción, incluso si toma años.
Para ella, uno de los errores más comunes que cometen los negocios en redes es centrar demasiado al producto en vez de al cliente. Se trata de hablar de los problemas que buscan resolver las personas y no de lo que se ofrece.
Otro yerro es no entender el camino que sigue el posible cliente. Puede que vea la cuenta en Instagram, la publicidad, que algún amigo le hable del negocio, y eventualmente el consumidor se decide luego de varios de estos eventos.
“Darle cara al negocio (en redes sociales) puede ser la diferencia, aunque está muy normalizado da vergüenza, a mí me da vergüenza (...). No es que estudiamos periodismo ni para ser actrices, pero hay que vender”, indicó.
Susana Calero, MBA, ingeniera en marketing y coach ontológica transformacional y de negocios, estuvo a cargo de la segunda charla sobre marca personal.
Empezó resaltando que un cargo importante, a veces la cúspide de la vida empresarial, representa una jaula dorada, una condición que podría cambiar repentinamente.
“Un cargo tiene fecha de expiración. Lo viví 27 años, estuve en la cima con premios, reconocimientos, pero ese cargo no era mío. Te das cuenta que le entregas toda tu vida a algo que al final no es tuyo”, recalcó Calero.
Combinar la maternidad con la exigencia de su cargo también le resultó difícil. Llegó a sentir que su éxito se lo debía a las “horas robadas a su familia”.
Ahí cobra importancia el concepto de marca personal, el cual Calero considera una especie de seguro en caso de despidos.
“Cuando tienes un apellido que la gente reconoce tienes contactos, posibilidades (...). Tengo clientes que me han dicho que apenas se acabó mi cargo tuve que hacer fila en el banco, cuando siempre pasé directo a hablar”, explicó. “Mucha gente pierde la mitad de su identidad cuando eso pasa”.
Eso le pasó a Calero, cuyo puesto en una empresa fue eliminado en un proceso de reestructuración.
Trabajó en su marca personal, decidiendo fortalecerla tanto como las marcas que manejó durante su trayectoria en el ámbito empresarial.
Para eso resaltó la utilidad de la red social LinkedIn, enfocada en generar conexiones entre profesionales.
“La marca personal no es ego. Como decían las abuelitas: si la mercadería no se exhibe no se vende”.
Perder un cargo, explicó, podría ser el incentivo a emprender proyectos personales, por lo cual construir una marca personal es esencial.
Además, la mediana edad, más allá de crisis, también es una época de transiciones, por lo cual construir la marca personal ayuda a transitar estos cambios profesionales y personales con mayor seguridad.
“Hagan un proceso de autodescubrimiento, qué quieren hacer. Esto nos ayuda a entender la importancia de encontrar algo que nos llene”, dijo Calero.
Alexandra Cracco, economista con máster en finanzas y ejecutiva senior, dio la última charla. La enfocó en la independencia financiera de las mujeres.
“Las mujeres somos brillantes, pero más del 60 % no confían en sí mismas para llevar sus finanzas personales. No tuvimos educación financiera de jóvenes. Nos enseñaron los golpes de la vida”, explicó Cracco.
Para ese fin resaltó cuatro pilares. Primero la claridad: saber cuánto dinero entra y cuánto sale. Cracco recomienda que el 50 % de los ingresos vayan a necesidades básicas, 30 % al estilo de vida, y el 20 % a ahorro e inversión.
Tener un ‘colchón’, un dinero de reserva que no se toca, es el segundo pilar. Se debe guardar para emergencias. Pueden ser entre tres a seis meses de gastos básicos.
El tercer factor importante es el crecimiento, buscar la forma en que el dinero crezca. Fondos de inversión, acciones, inmuebles y negocios son algunos de las opciones para lograr esto.
Por último está el capital, la capacidad de generar ingresos. En este concepto entra la red de contactos, la reputación y la experiencia. (I)







