Loja

Cientos de fieles se concentaron en la basílica desde la noche del martes. Rezaron fervientes a los pies de la imagen. Llegaron para ser los primeros en ver partir la imagen de la Virgen de El Cisne.

Después de tres años, la Churonita salió nuevamente a su tradicional romería. A las 06:00 de este miércoles se inició la eucaristía de despedida encabezada por el obispo de la Diócesis de Loja, monseñor Walter Heras.

Cerca de las 07:20, la imagen fue sacada de su santuario para iniciar su periplo hasta la parroquia San Pedro de la Bendita. Este es el primer tramo de los tres que recorrerá hasta llegar a la capital provincial el próximo 20 de agosto.

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Personal de Policía Nacional, con el saludo protocolario a las autoridades de la iglesia, tomó en sus brazos la urna para iniciar el recorrido.

El propio comandante de Policía, Fernando Vaca, empezó cargando la urna y dijo estar muy motivado. “Es un verdadero orgullo estar aquí. Vivimos una verdadera fiesta. Y la Policía Nacional está custodiando la imagen sagrada de nuestra Generalísima”, dijo.

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Un cielo con un sol radiante y un clima agradable fueron el escenario del inicio de la romería, que desde hace tres años no se desarrollaba. La pequeña imagen lució un traje blanco con accesorios de colores y su sombrero de viajera.

“¡Viva la Virgen de El Cisne!”, “¡Viva nuestra Madre coronada!”, “¡Viva la Madre de Dios!”, fueron algunas de las arengas que se escucharon al inicio de su recorrido.

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Jorge Labanda, uno de los gancheros que empezaron el recorrido, contó que esta es una tradición que viene desde su familia: “Entré en vez de mi señora madre; somos responsables de la custodia”.

El Cisne, Loja. Peregrinos de diferentes partes del país llegaron a Loja para romería. Erdwin Cueva Foto: El Universo

Los testimonios de fe se ven en cientos de demostraciones. “Venimos caminando desde El Cisne; la acompañamos y la cargamos. He venido con mi familia, con mis hermanos y mis hijos. He podido verla de cerca y estoy muy feliz”, afirmó Humberto Alvarado.

La imagen llegó cerca de las 11:00 a la hacienda La Bendita, donde permaneció por dos horas, tiempo que es aprovechado por los policías, miembros de la Diócesis, parroquianos, gancheros y devotos para descansar antes de seguir hasta San Pedro de la Bendita.

En el lugar, las familias propietarias de la hacienda se encargan de alimentar a la gente que más puedan (alrededor de mil almuerzos), mientras escuchan allí la eucaristía.

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La imagen tenía previsto llegar a la iglesia de San Pedro de la Bendita antes de las 15:00, para continuar con su caminata este jueves, 18 de agosto, día en que será llevada hasta la iglesia María Auxiliadora, de Catamayo.

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“Tratamos de que los romeriantes se sientan cómodos y la experiencia de fe sea más eficaz”, afirmó el padre Sócrates Chinchay, rector del santuario.

Unos 700 efectivos policiales están apoyando en la romería. Se ha coordinado con otras diócesis para atender a los peregrinos; por ejemplo, la Arquidiócesis de Cuenca tiene competencia en las vías de la provincia de Azuay, y la Diócesis de Loja atiende a los caminantes desde la parroquia Urdaneta (Saraguro), con sacerdotes que los acompañan espiritualmente.

También los sacerdotes acogen a los peregrinos para que pasen la noche y evitar que caminen a oscuras, y pernoctan en los sitios de acogida para que puedan retomar su caminata en horas del día.

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En la ciudad de Loja se espera además la presencia de miles de peregrinos que serán acogidos en escuelas que se adecuarán para el descanso, especialmente antes de la fiesta del 8 de septiembre, Día de María.

El fin de semana que acaba de pasar fueron miles de romeriantes y visitantes los que llegaron hasta el santuario con la finalidad de ver a su Madre coronada, orar, pedir o agradecer por favores. (I)