Tomás Ríos, de 18 años, se graduó hace poco en un colegio privado de Cuenca, pero como en dos ocasiones no obtuvo un cupo para estudiar idiomas extranjeros en la universidad de dicha ciudad, no le quedó otra opción más que trabajar.

Dijo sentirse emocionalmente frustrado, porque tampoco tiene los recursos para estudiar en un centro privado.

La mayor molestia del joven es que en las dos postulaciones que rindió (septiembre del 2021 y marzo del 2022) obtuvo un porcentaje mayor al requerido para ingresar a la carrera de sus sueños. Sacó 840 puntos sobre 100 cuando el máximo puntaje, según los registros, era 820.

La compleja tarea de obtener un cupo para estudiar Medicina en universidades públicas

Según él, la única respuesta que obtuvo es que la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) “iba dando cupos según los puntajes, pero lo mío era incomprensible”, dijo Ríos.

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Refirió que tras esta experiencia se siente decepcionado, porque “el sacrificio de una persona en querer ser un profesional no es compensado por el Gobierno y uno entra en procesos de estrés”.

En vista de que no pudo ingresar a la universidad no le tocó más opción que buscar trabajo y lo encontró en una papelería como dependiente. A pesar de estas adversidades, dijo que se volverá a postular porque quiere cumplir sus anhelos.

Casos como el de este joven se repiten en otras ciudades del país. Y en muchas oportunidades al empezar a ganar dinero la idea de profesionalizarse y trabajar en el campo correspondiente queda relegada. Algunos aspirantes incluso optan por laborar así sea en la informalidad.

En este último proceso de postulación se registraron 225.000 estudiantes para todas las carreras universitarias del sistema público en el país.

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Alejandro Ribadeneira, titular de Senescyt, señaló días atrás que pese a que se aumentó el 25 % de cupos, cerca de 85.000 bachilleres quedan fuera del sistema de educación superior por falta de plazas en los centros superiores.

En entrevista con @corapesatelital, el pasado jueves, el funcionario informó que en la primera postulación, correspondiente al primer semestre admisión 2022, se asignaron 94.000 cupos, de los cuales más de 80.000 fueron aceptados.

Steven Ballesteros aspiraba a un cupo en la Facultad de Zootecnia de la Universidad Técnica Luis Vargas Torres, de Esmeraldas, pero no lo obtuvo. Se graduó de bachiller Químico-Biólogo en la Unidad Educativa Fiscomisional Sagrado Corazón y su aspiración es ser médico veterinario.

Preguntas y respuestas sobre la primera postulación para una carrera universitaria que arranca el 4 de mayo

Su caso fue presentado al consejo estudiantil del centro superior, pero debe esperar las nuevas convocatorias de admisión, explicó Dana Olarte, representante estudiantil de dicha universidad.

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En el Departamento de Admisión y Nivelación del centro de estudios no han llegado casos puntuales y se espera la segunda postulación, comentó Olga Quiñónez, representante de esta unidad.

En tanto Ballesteros, al igual que otros bachilleres, debe esperar para ver si accede a los estudios de tercer nivel. En ese lapso él tampoco descartó la posibilidad de trabajar, pues la situación económica es compleja, más aún en el contexto de la pandemia del COVID-19.

La Senescyt publicó en días pasados la oferta académica correspondiente al primer semestre del año. En total hay disponibles 421 carreras con distintas modalidades y horarios. De igual manera se habilitó un buscador donde el aspirante puede encontrar por establecimiento educativo el puntaje referencial. (I)