Tito Alvarado no puede dejar de estudiar. No está en su naturaleza estar quieto y, como médico, ese es precisamente el componente que necesita para destacarse en su profesión.

A sus 29 años, Tito ya cuenta con un grado en Medicina de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, una maestría en Salud Pública de la Universidad de Medicina Hacettepe, en Turquía, y actualmente está cursando su segunda maestría en Salud Pública y un certificado de administración hospitalaria en la Universidad de Tennessee, en Estados Unidos.

El médico guayaquileño no esconde su motivación: “Mi sueño siempre ha sido ser ministro de la Salud Pública en Ecuador”, revela en una entrevista con EL UNIVERSO. Por eso, se empeña en acumular títulos que lo ayuden a conseguir esa meta.

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Tito Alvarado, atendiendo a pacientes durante la pandemia. Foto: Cortesía

Reflexionando un mes después de graduarse de su primera maestría en Turquía, Tito recuerda cómo decidió ser médico.

“De pequeño siempre quise seguir medicina, ser pediatra o ginecólogo”, cuenta.

Cuando tenía dos años de edad, Tito fue diagnosticado distrofia muscular de cinturas, por lo que tiene un grado de discapacidad física: “Parte de ser una persona con discapacidad me ha formado para ser ‘advocate’ (defensor), veo por los derechos de las personas”.

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La discapacidad la considera parte de su identidad, pero no se ha convertido en un límite.

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Salir del país para seguir aprendiendo

Tras formarse como médico en la UCSG, llegó el momento de plantearse el siguiente paso.

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“Dada la situación en Ecuador y la falta de especialidades y posgrados fue que yo busqué oportunidad afuera del país”, dice el médico. Así fue como aplicó a un programa de becas en Turquía, y fue aceptado para estudiar el posgrado en la mejor universidad de medicina del país.

Sin embargo, sus planes se retrasaron cuando comenzó la pandemia mientras él estaba cumpliendo su año de servicio rural en Anconcito.

Debido a las restricciones de viaje, Tito comenzó a aprender turco por medio de clases virtuales, que por la diferencia horaria eran de madrugada, entre la 01h00 y 06h00. Unas horas después, a las 10h00, tenía que presentarse a trabajar en el hospital: “Yo no sabía donde el día iniciaba o terminaba”, se acuerda.

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El médico recibió autorización para viajar a la ciudad turca, Ankara, en septiembre de 2021. Allá vivió y estudió por cerca de dos años, pero antes de realizar su proyecto de titulación, se le presentó la oportunidad de aplicar a una beca completa para estudiar un posgrado en Estados Unidos.

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El resto es historia. Tito se mudó a Tennessee y comenzó a cursar su segunda maestría, mientras realizaba su tesis para graduarse de la primera maestría en la Universidad de Hacettepe. El primer título lo obtuvo en mayo de este año, y el segundo título lo recibirá en diciembre.

Tito presentando su tesis en la Universidad de Hacettepe.

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La familia es su motor y el estudio su pasión

Estando en otro continente, lejos de casa, Tito extrañaba a su familia, a sus padres, sus hermanos y sus abuelas.

“Mis abuelas eran personas muy importantes. Mi primera abuela falleció 120 días antes de mi graduación de médico, entonces eso me chocó. Mi abuela paterna tenía cáncer de pulmón, no llegó a mi graduación estando viva”, dice con tristeza.

Después de años de vivir en el extranjero, agradece a sus padres por ayudarlo a la distancia: “Necesito del apoyo familiar porque es el motor para seguir adelante”.

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Ese apoyo y su esfuerzo se manifiestan en sus logros.

“Me encanta estudiar, me encanta leer, me encanta lo que hago”, asegura. Aún así, se cuestiona cuál será la siguiente etapa de su vida después de graduarse de su segunda maestría: se debate entre tomar un año de entrenamiento hospitalario, o estudiar un doctorado.

Mientras tanto, se dedicará a terminar su maestría y a colaborar con la fundación Know Your Lemons como un portavoz para ayudar a las mujeres a prevenir el diagnóstico tardío de cáncer de mama.

El consejo que tiene Tito para el resto de jóvenes, que como él, ambicionan estudiar en el exterior y ocupar puestos de alta gerencia, es siempre priorizar la educación, que él considera necesaria para avanzar profesionalmente en Ecuador. (I)