La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos desplegó ayuda a comunidades de la península de Santa Elena afectadas por la presencia de la jaiba mora.

Durante el primer trimestre de 2026 se ha registrado una proliferación significativa de jaiba mora frente a las costas de Manabí y Esmeraldas, con reportes de pescadores artesanales que evidencian su presencia desde zonas oceánicas alejadas (hasta 180 millas náuticas) hasta áreas costeras someras (entre 3 y 5 millas náuticas).

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La proliferación masiva de esta especie genera impactos negativos significativos sobre la eficiencia operativa y la rentabilidad de las pesquerías artesanales y demersales.

Impactos económicos y operativos en la pesca

Entre los principales efectos adversos se hallan daños estructurales, rotura y pérdida de redes de pesca (enmalle, trasmallo y redes de arrastre), reducción en la eficiencia operativa debido al incremento del tiempo requerido para separar la fauna acompañante, disminución en la captura efectiva de especies objetivo debido a la ocupación física de la jaiba mora en las redes y la reducción de la rentabilidad económica de las faenas pesqueras.

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Ayuda humanitaria para comunidades afectadas

Ante la afectación provocada por la jaiba mora, la secretaría destinó ayuda a comunidades de Santa Elena y Salinas a través de la entrega de 803 kits de primera respuesta humanitaria, destinados a familias de 4 integrantes cada una.

Según la secretaría, la asistencia estuvo orientada a mitigar las afectaciones en las actividades productivas y económicas del sector pesquero artesanal, perjudicado por la presencia de esta especie invasora.

Los kits contenían artículos de primera necesidad destinados a aliviar las necesidades inmediatas de las familias beneficiarias, como parte de una respuesta articulada con los Gobiernos locales. (I)