Riobamba

Con tres hijos y ejerciendo la profesión de veterinario, Iván Arturo Padilla Núñez arribará a los 30 años. Será un cumpleaños especial, porque el 10 de junio se recordarán las tres décadas del nacimiento del primer bebé probeta en Ecuador.

Iván es fruto de esa fecundación in vitro que realizó en 1992 el médico ginecobstetra Iván Valencia, en el Centro Médico de Fertilidad y Esterilidad, en Quito.

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La historia de su nacimiento es parte de un segundo intento por concebir que realizaron sus padres, Carmen Núñez y Arturo Padilla. Oriundos de la provincia de Chimborazo, esta pareja había hecho un primer intento por in vitro en Bogotá (Colombia), pero no resultó.

Carmen recordó que, luego de muchas visitas sin éxito a ginecólogos por diversos lugares, viajó a Bogotá, donde logró un primer embarazo, pero a los dos meses y medio abortó.

Tras ese intento fallido, la pareja no perdió las esperanzas por tener un hijo y realizó otro intento en la capital. Para ese año, la técnica asistida era todo un suceso, debido a que en el país la tecnología no tenía ningún avance, mencionó el doctor Valencia.

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La primera bebé probeta de Ecuador

A vísperas de cumplir las tres décadas de ese episodio, Iván Arturo Padilla Núñez se reunió este fin de semana con su familia y el galeno en Riobamba.

Vestido con un atuendo de vaquero, sombrero, chompa tipo jean con cuello de lana de borrego y camisa a cuadros, Padilla hizo un repaso de su vida en estos años y volvió a recordar esos días cuando sus padres se convirtieron en la primera pareja en tener un bebé probeta.

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Dijo sentirse contento y agradecido con sus padres por haber luchado por la concepción y no desmayar por no tener un hijo de manera natural.

Iván comentó que su vida transcurrió como la de cualquier otro niño o joven de su tiempo. Recordó que en algún momento alguien le hizo algún mal chiste sobre el tema, pero que nunca de manera agresiva.

Siendo más joven intentó enrolarse en la Fuerza Aérea Ecuatoriana. No pudo hacerlo, por un problema con su visión. Así que su siguiente opción, por su apego a los animales, fue la carrera de médico veterinario.

Aparte de ejercer la veterinaria, administra la propiedad de sus padres en la provincia de Chimborazo. En ese campo trata de obtener la mejor genética con inseminaciones; así como, para tener más fortaleza en los animales, hace cruzamiento de razas, con lo que obtiene buena producción de leche en el ganado.

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Iván Padilla, sus padres, su esposa y su última hija. Foto Wilson Pinto. Foto: El Universo

Como la propiedad se ubica a 3.400 metros de altura, en un ambiente bastante frío, intenta hacer mejores cruces para que las crías puedan sobrevivir.

No es muy amante de los deportes, pero le gusta todo lo relacionado con los caballos. Por ello, incluso participa en concursos del lazo, los rodeos, pelea de gallos y corridas de toros.

Iván acaba de ser padre por tercera vez. De su relación con Mery Palacios nació hace dos meses su hija Irene Sophia. De un primer compromiso tiene a sus hijos Jean Pierre Ismael, de 9 años, y Dayana Yomara, de 8. No tuvo ningún problema para concebirlos.

Hoy hace 40 años nació el primer ser humano por fecundación in vitro

Desde su rol de padre, Iván insta a las parejas que por alguna circunstancia tienen un hijo que no estuvo planificado a que lo sepan cobijar con el cariño y protección de la familia, porque muchas otras hacen hasta lo imposible por concebir uno.

La progenitora de Iván se muestra agradecida de Dios y de la ciencia por haber disfrutado ser madre. Dijo que fue una lucha de casi veinte años por lograr tener un hijo. Iván llegó cuando ella tenía 37 años.

De manera jocosa señaló que de lo único que se arrepiente es de no haber intentado tener un segundo hijo. (I)