Un examen de recuperación identificó una modalidad de fraude académico inédita en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central.
El informe de detección de fraude académico y medidas de contingencia aplicadas en el examen de recuperación 2025-2026, asignatura de Farmacología Básica I y II, mencionó que no se trató de casos aislados, sino de una especie de operación coordinada que incluyó una red de comunicación inalámbrica.
Detección de dispositivos y red de comunicación
El documento sostiene que, si bien la jornada se inició bajo parámetros de normalidad, se detectó un primer caso de uso de dispositivos (teléfono tipo smartphone, cables, micrófono) para cometer fraude académico, a partir de la denuncia verbal emitida por una estudiante de semestre superior que se encontraba en el edificio.
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Ella alertó de que había observado en los corredores a dos estudiantes con dispositivos (tipo tablet y micrófonos) que presuntamente estaban “dictando” o “transmitiendo” en tiempo real las respuestas a un estudiante que en ese momento se encontraba rindiendo el examen.
Ante la sospecha, se solicitó el permiso correspondiente para la aproximación al estudiante y, con su consentimiento, se hizo una palpación en la zona interescapular (área de la espalda), en la que se detectó un objeto no anatómico bajo la vestimenta. Al solicitar su retiro, se constató que era un teléfono tipo smartphone con cables adheridos al cuerpo.
Al finalizar la evaluación de un primer grupo de uno de los semestres, se identificó a una estudiante que presentaba conducta altamente sospechosa y signos visuales de portar objetos no anatómicos bajo su vestimenta.
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Se solicitó el permiso correspondiente para la aproximación a la estudiante y, tras su consentimiento, se procedió a una inspección técnica dirigida a la región abdominal, en la que se detectó un primer teléfono tipo smartphone y cables de micrófono. Luego se le encontró un segundo teléfono tipo smartphone en la espalda.
Tras la detección, se constató que los dispositivos mantenían una llamada activa en tiempo real y un chat grupal de una aplicación, confirmando la existencia de una red de transmisión de datos en tiempo real.
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“Este hallazgo evidenció que la acción de fraude académico era una operación coordinada entre varios estudiantes, demostrando que la primera etapa de revisión había sido insuficiente, lo que obligó a una mayor verificación del resto de estudiantes para garantizar la transparencia del examen”, cita el texto.
Verificación masiva y advertencia sobre denuncias falsas
Como consecuencia de esta verificación, se detectó de forma progresiva en las salas de examen y de espera a otros estudiantes con dispositivos ocultos, confirmando que no se trataba de incidentes aislados, sino de una vulneración premeditada y colectiva del proceso evaluativo.
Debido a que en la llamada activa y chat grupal los números telefónicos no poseían una clara identificación nominal, algunos estudiantes que ya estaban interceptados en flagrancia, al reconocer la inviabilidad de su situación, proporcionaron los nombres de otros estudiantes que presuntamente también debían estar portando dispositivos similares. Así logró confirmarse casos que fueron claramente encontrados con sus dispositivos, mientras que en otros alumnos, el procedimiento de detección sirvió como protocolo de descarte obligatorio para permitirles continuar.
El documento advierte que la instrumentalización de denuncias falsas sobre faltas a la integridad física o sexual constituye una calumnia grave, más aún si es para encubrir una situación de fraude académico y teniendo en cuenta que estas posibles narrativas carecen de sustento frente a la presencia de múltiples testigos del mismo estamento estudiantil.
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El caso escala a la Fiscalía
Algunas de estas requisas derivaron en una denuncia de dos alumnas ante el rectorado de la Universidad Central por hechos que habrían ocurrido durante el examen de recuperación de Farmacología II, bajo el argumento de buscar dispositivos de copia.
El caso escaló al ámbito judicial, pues la Fiscalía General del Estado inició de oficio una investigación previa por el presunto delito de abuso sexual en el ámbito educativo.
Once estudiantes sancionados
Según una de las conclusiones del informe universitario, se identificó a un total de once estudiantes en flagrancia de fraude académico, a los cuales en ese momento se procedió a la suspensión inmediata de su examen y calificación de cero.
El texto puntualiza que, debido a varios reportes de incidencias relacionadas con fraude académico durante el semestre 2025-2026, dentro de la carrera de Medicina de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central del Ecuador, emitidos por docentes de otras materias, la asignatura de Farmacología Básica I y II implementó en el examen final y en el examen de recuperación una metodología de evaluación de mayor nivel de seguridad.
En la primera prueba no hubo inconvenientes, pero en la segunda se presentaron estos eventos que fueron puestos en conocimiento de las autoridades de esa institución de educación superior.
En el documento, de 16 hojas, se adjuntaron catorce fotografías en las que se ven, entre otras imágenes, a personas con dispositivos adheridos al cuerpo, así como teléfonos celulares y cables. (I)



