En Ecuador, los afiliados al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) pueden solicitar la jubilación por vejez a partir de los 60 años, dependiendo del número total de aportaciones cumplidas.

De acuerdo con la normativa vigente, una persona puede jubilarse a los 60 años si acumula al menos 360 aportaciones, es decir, 30 años de contribuciones. En cambio, quienes esperan hasta los 65 años pueden hacerlo con un mínimo de 180 aportes, equivalentes a quince años.

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El monto de la pensión en el IESS se calcula en función del tiempo de aportes y el promedio salarial, no únicamente por la edad.

La diferencia aparece en el tiempo durante el cual se recibe ese ingreso. Si una persona se jubila a los 60 años, empezará a percibir la pensión cinco años antes que alguien que decide esperar. En ese periodo adicional, el afiliado ya está recibiendo pagos mensuales del sistema.

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Por ejemplo, si dos personas tienen condiciones similares de aportes y salario, pero una se jubila a los 60 y la otra a los 65, la primera acumulará cinco años adicionales de ingresos por pensión.

Por otro lado, si la persona que se jubila a los 65 años tan solo completó los quince años de aportaciones requeridos, su pensión podría ser significativamente menor que la de una persona que contribuyó durante 30 años.

En todo caso, seguir trabajando más años puede implicar mayores aportes e incluso un incremento en el valor mensual de la pensión si se aumenta el sueldo. (I)