Cuenca
Francisco León asistió este jueves 1 al primer año de educación básica acompañado de su madre. Para el pequeño de cuatro años y medio, las clases no son algo nuevo, pues ya pasó por inicial el ciclo pasado, aunque de manera intermitente.
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Su madre cree que, a pesar de los esfuerzos, hubo algunos vacíos de enseñanza, pues tuvo días en los que había clases virtuales y en esos casos no lo conectaba, pues por cualquier situación se distraía.
Hoy, en cambio, se preparó de mejor manera, pero tuvo que hacer una alta inversión en libros y uniformes. Solo para los textos solicitados por el plantel privado al que asiste desembolsó $ 250; mientras que en uniformes, $ 100; y en útiles, $ 40. A eso sumó la inscripción, que fue de $ 80.
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El inicio del ciclo escolar en la capital azuaya empezó este jueves sin mayores novedades. Los alumnos asistieron de manera escalonada a las aulas, pero únicamente para recibir algunas indicaciones generales. Según la coordinadora zonal 6 del Ministerio de Educación, durante seis semanas los estudiantes serán nivelados en diferentes temáticas y luego empezarán con lo que dispone el currículo.
Las cifras oficiales detallan que en Azuay se inscribieron 179.106 niños y jóvenes, de los cuales 141.584 están en Cuenca, distribuidos entre inicial y tercero de bachillerato.
Considerando que la educación en los dos últimos años fue mayoritariamente virtual y el aprendizaje tuvo algunos rezagos, la coordinadora zonal del Ministerio de Educación, Joana Abad, afirmó que todos lo planteles, públicos y privados, deberán nivelar a los estudiantes en materias básicas de acuerdo a su escolaridad.
Esto será obligatorio durante seis semanas, tiempo en el cual no se usarán los textos, sino únicamente algunos útiles, y los docentes deberán buscar métodos pedagógicos adecuados.
Sobre la inversión en infraestructura, la funcionaria aseguró que ha sido de alrededor de $ 1′700.000, sumados a $ 1‘000.000 en mantenimiento y $ 1′079.574 en transporte para zonas lejanas.
Pero un detalle adicional que las autoridades pidieron mantener presente es la bioseguridad. La coordinadora zonal del Ministerio de Salud Pública, Andrea Bersosa, reiteró que el uso de mascarilla es obligatorio, así como usar espacios ventilados cuando haya mucha gente, a pesar de que estén vacunados.
Y si bien el no estar vacunado no es un impedimento para ingresar al sistema educativo, porque ese es un derecho constitucional, la funcionaria instó a que se inocule a quienes faltan, pero que también se completen los esquemas.
Para esto se reactivarán campañas masivas y así reducir aún más la brecha.
Los padres que llevaron a sus niños coincidieron en que el costo de los útiles ha subido. Unos consideraban que las autoridades deben controlar los precios.
Sobre los libros, Joana Abad comentó que lo que está prohibido es que se exija la compra a un determinado comercio, pero los textos en la gran mayoría de casos se da por un acuerdo en común y muchas veces firmado entre los directivos del plantel y los representantes; además, que muchas veces no existe una denuncia formal. (I)