Los pescadores del barco Don Maca llegaron este martes, 7 de abril, al aeropuerto de Manta a las 07:00. A su arribo, relataron un episodio que calificaron como un ataque en altamar. “Nos bombardearon con drones”, dijo Jonathan Villafuerte, uno de los tripulantes.

Según su testimonio, la embarcación realizaba faenas de pesca cuando ocurrió el ataque.

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La tripulación asegura que no recibió advertencias previas ni intentos de abordaje. “Nunca hubo advertencia, fueron directamente los bombazos”, afirmó.

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El grupo describió momentos de confusión y miedo por las explosiones. “Estábamos trabajando cuando escuchamos el primer bombazo y luego otro”, relató.

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A esa hora, cerca de las 16:00, varios pescadores se encontraban en cubierta.

El momento del bombardeo

De acuerdo con su testimonio, el ataque ocurrió el pasado 26 de marzo. La tripulación había iniciado labores desde temprano. Sin embargo, la situación cambió en cuestión de minutos.

Villafuerte aseguró que observaron drones días antes del incidente. “Habíamos visto drones sobrevolando la zona, dando vueltas varias veces”, explicó. Esa presencia, en ese momento, no generó alarma.

Jonathan Villafuerte cuenta detalles de lo ocurrido en altamar.

El día del ataque, en cambio, la reacción fue inmediata. “Cuando subí, vi el dron y ahí fue que explotaron”, recordó.

Sebastián Palacios, otro tripulante, confirmó que fueron al menos dos detonaciones consecutivas.

“Ellos nunca abordaron el barco. Solo lanzaron los cañonazos”, expresó. Según su relato, la embarcación no fue inspeccionada antes del ataque.

Intercepción y retención en altamar

Tras las explosiones, parte de la tripulación se movilizó en lanchas a una embarcación cercana.

Según los pescadores, se trataba de un barco extranjero. “Nos acercamos y ahí nos encapucharon”, relató Villafuerte.

Los testimonios coinciden en que los pescadores fueron retenidos y permanecieron bajo custodia varias horas. “Nos ataron y nos encapucharon”, insistió el hombre. Durante ese tiempo, aseguraron, no recibieron explicaciones.

Palacios cuestionó la actuación posterior: “Pensamos que iban a revisar el barco, pero no hicieron nada”.

Ambos pescadores manifestaron que, luego de la retención, escucharon nuevas detonaciones. “Hundieron el barco y las lanchas”, afirmó Palacios.

Traslado y atención en El Salvador

Horas después, la tripulación fue trasladada a otra embarcación. Según sus relatos, cerca de las 23:00 del mismo día los entregaron a autoridades de El Salvador.

“Ahí ya estábamos con la Marina de El Salvador”, apuntó Villafuerte. Los pescadores destacaron que, una vez en territorio salvadoreño, recibieron atención médica y asistencia.

“Nos atendieron muy bien, sin demoras”, señaló. También mencionaron el apoyo de autoridades locales y gestiones desde Ecuador para facilitar su retorno.

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Últimos contactos y desaparición

El Don Maca, acompañado por seis lanchas, había zarpado el pasado 18 de marzo desde Manta. Durante los primeros días, la operación transcurrió con normalidad. El capitán mantenía comunicación constante con tierra.

El anterior 25 de marzo, la tripulación reportó el sobrevuelo de aeronaves en la zona. Un día después, el capitán solicitó una herramienta para continuar la faena, en uno de los últimos contactos registrados.

Ese mismo 26 de marzo, a las 17:00, el sistema satelital dejó de emitir señal. Desde entonces, no hubo comunicación hasta que se conoció el testimonio de los pescadores tras su retorno.

“Fue una experiencia complicada”

Los tripulantes describen lo ocurrido como un episodio traumático. “Fue miedo, terror, no sabíamos qué hacer”, relató Villafuerte.

Pese a lo vivido, algunos consideran volver al mar. “Sí, por la bendición de Dios”, dijo uno de ellos.

Otros, en cambio, prefieren tomar distancia. “Hay que pensar en cómo están las cosas”, puntualizó Palacios.

Ambos coinciden en un punto central: “Nunca hubo aviso”. (I)