Hace tres días, María Villacreses le pedía a Dios una cosa. “Yo solo quiero que mi hijo venga y me golpee la puerta y me diga ‘mamá, ya estoy de regreso’. Es lo único que quiero”, expresó la semana pasada.
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Familiares en Manta celebran entre lágrimas y abrazos tras confirmarse que los 16 pescadores ecuatorianos están con vida en El Salvador.


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Hace tres días, María Villacreses le pedía a Dios una cosa. “Yo solo quiero que mi hijo venga y me golpee la puerta y me diga ‘mamá, ya estoy de regreso’. Es lo único que quiero”, expresó la semana pasada.