Dos integrantes de la familia García han participado en la Procesión Jesús del Gran Poder del sur de Quito, que se realiza desde finales de los años 90 y, con características únicas, durante la Semana Santa.

El propietario de la imagen de Jesús del Gran Poder la llevó a la iglesia de la Virgen de El Quinche, en el barrio Unión, y, según los moradores, los vecinos se asombraron y le solicitaron que se realizara una procesión pequeña por el barrio.

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Se pensó que iba a ser únicamente una procesión barrial y no iba a pasar a mayores, pero al año siguiente, los moradores de barrios vecinos se acercaron a la iglesia y solicitaron que se extendiera el recorrido a fin de compartir la imagen del Jesús del Gran Poder con los moradores del sur de la capital.

Algunos personajes, vestidos de Jesús, van descalzos y usan cadenas.

Participación y recorrido de la procesión

Eduardo García, de 68 años y jubilado, ha participado desde hace unos diez años.

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Esa caminata se realizará este 2026, el viernes 3 de abril. A partir de 1997, se hizo un recorrido de 7 kilómetros por 19 barrios del sur de la urbe. El trayecto y los sectores se mantienen, con una duración aproximada de cuatro horas y media. Inicia a mediodía.

La caminata recorre las catorce estaciones, distribuidas a lo largo de esos 7 kilómetros, y lo que hace a esta procesión diferente es la inclusión de personajes del siglo XVIII. Entre ellos se encuentran: el Alma Santa de Patate, el Turbante de Chimbacalle, el Alma Santa de Cuenca y el Portaestandarte.

La imagen de Jesús del Gran Poder sale en andas e incluye las de la Virgen de los Dolores, San Juan Apóstol y María Magdalena. Fueron talladas en San Antonio de Ibarra con detalles propios de la Escuela Quiteña: baño de oro, rostros encarnados y ojos vidriados.

También están los tradicionales cucuruchos y las verónicas.

Roles y simbolismo en la procesión

García señaló que es devoto de Jesús del Gran Poder, pero indicó que era casi imposible formar parte de la procesión que se realiza en el centro de la ciudad por lo que fue a la del sur. Ingresó como cucurucho, después formó parte del grupo de andas y su última intervención fue como parte de una agrupación que abre la caminata.

La vestimenta del cucurucho es de color lila y es prestada por los organizadores. Esa figura representa a los pecadores que siguen al Señor.

Los feligreses, que participan en la procesión, llegan temprano, hasta cerca del mediodía, cuando arranca la procesión en una especie de retiro en la iglesia donde rezan. Adicionalmente, durante todo el año hay reuniones de preparación católica.

La imagen de Jesús del Gran Poder es protegida por funcionarios municipales.

La devoción de María Fernanda García

A la procesión suelen ir sus familiares, pero solo la hija de Eduardo, María Fernanda ha intervenido de forma directa. Su padre, hace dos años, tuvo un accidente por lo que ya no participa.

Abrir la procesión significa que va a la cabeza y lleva consigo una bandera grande, de color rojo y negro, que representa al pueblo que asiste a la ceremonia. Mientras camina, se ondea la bandera y hay seis personas que hacen la misma tarea.

Las andas son personajes que pueden estar vestidos de café, negro o blanco, con un bonete que mide un metro y medio de alto. Su tarea es limpiar los pecados y pedir por la familia para que reciban salud.

María Fernanda García, de 43 años, es maestra en estética y belleza y participa en la procesión como una muestra de devoción. Antes presenciaba el evento que se realiza en el centro de la ciudad con sus abuelos.

Después, por una allegada, empezó a participar en la del sur. Su personaje siempre ha sido el de verónica, que es quien lleva la santa faz, va cubierta el rostro y llorando por la muerte de Jesús. Señaló que no es cansada la procesión porque tiene fe.

Preparación y milagros de fe

La vestimenta es entregada por los organizadores. La preparación empieza de dos a tres meses antes.

Mencionó que su fe se debe a los muchos milagros que ha recibido de Jesús del Gran Poder. (I)