Ciertas zonas de Guayaquil despertaron con novedades por la intensa lluvia que se presentó en horas de la madrugada.

La lluvia ha sido catalogada como “extremadamente fuerte”, pues dejó al menos 17 sectores con acumulación de agua.

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En Urdesa, un departamento y un garaje resultaron anegados totalmente. Además, hubo reportes de tres árboles caídos en varias zonas, como Urdesa y la av. Plaza Dañín.

Este evento no ocurrió de forma aislada.

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Cristhian Paliz, docente de Hidrometeorología de la Escuela Superior Politécnica de Manabí (Espam), explicó que las precipitaciones responden a una combinación de factores atmosféricos que han incrementado la humedad y la inestabilidad en el país.

Factores detrás de la intensidad de las lluvias

Según Cristhian Paliz, el país atraviesa un periodo de alta variabilidad climática. Por un lado, se registra un calentamiento anómalo del océano Pacífico frente a la costa ecuatoriana, asociado al desarrollo del fenómeno de El Niño. Este proceso eleva la temperatura del aire y favorece la formación de sistemas lluviosos.

A este escenario se suma la llegada de una onda tropical activa desde el pasado 10 de abril.

Paliz señaló que este sistema incrementa la probabilidad de lluvias al transportar mayor humedad hacia el territorio nacional. “La onda tropical ha permitido que los sistemas lluviosos se intensifiquen y se desplacen hacia el país”, explicó.

Además, indicó que la influencia de sistemas atmosféricos, como el Anticiclón del Pacífico Sur, también contribuye a generar condiciones cálidas que potencian la inestabilidad climática.

Guayaquil registró lluvia “extremadamente fuerte”

El especialista destacó la magnitud de las precipitaciones en Guayaquil, donde se registraron 89,1 milímetros de lluvia en pocas horas. Este nivel se considera “extremadamente fuerte” dentro de los parámetros meteorológicos.

Paliz explicó que esta cifra equivale a 89,1 litros de agua por metro cuadrado, lo que supera ampliamente los rangos habituales.

En la región Costa, las lluvias ligeras varían entre 5 mm y 20 mm, mientras que valores superiores a 50 mm ya se catalogan como eventos fuertes, detalló el experto.

La lluvia más intensa ocurrió en la madrugada, con un pico alrededor de las 03:00. Este volumen provocó la acumulación de agua en varios sectores urbanos y generó complicaciones en la movilidad.

Zonas más afectadas por las precipitaciones

El fenómeno impactó a varias regiones del país. De acuerdo con Cristhian Paliz, las lluvias más intensas se concentraron en la provincia de Los Ríos, especialmente en Quevedo, además de puntos específicos de Guayaquil.

También se registraron precipitaciones en Esmeraldas, el interior de Manabí, el interior de El Oro, la región Interandina, con tormentas eléctricas y granizo; la región Amazónica, con lluvias de intensidad variable; y Galápagos, donde se reportaron condiciones inusuales de humedad.

El experto subrayó que la onda tropical ha generado un patrón de lluvias extendido en todo el territorio, con características similares en varias zonas del norte y del noroeste de Sudamérica.

Origen y trayectoria de la onda tropical

Paliz explicó que estas ondas se originan en el sudeste asiático y el subcontinente indio. Luego recorren el planeta impulsadas por corrientes atmosféricas, atravesando el océano Pacífico hasta llegar a América.

Este ciclo puede durar entre 30 y 60 días, dependiendo de las condiciones climáticas que se encuentren en su trayectoria. Durante su paso, se incrementa la humedad y aquello favorece la formación de lluvias en las regiones que atraviesa.

El docente de la Espam indicó que la influencia de la onda tropical se mantendrá activa hasta el fin de semana del 25 y 26 de abril. Durante este periodo, la probabilidad de lluvias seguirá siendo alta, aunque con intensidades variables.

Para Guayaquil se prevén precipitaciones entre moderadas y puntualmente fuertes en los próximos días, especialmente entre la mitad y el final de la semana. Sin embargo, Paliz aclaró que no se espera un evento tan intenso como el registrado recientemente.

“Algunos días puede llover y otros no, pero la probabilidad se mantiene elevada por la presencia de la onda tropical”, precisó.

Calor y el posible impacto de El Niño

Una vez que la onda tropical se desplace, podrían regresar las condiciones de alta temperatura e intensa radiación solar. Este escenario estaría influenciado por el calentamiento del océano y la evolución del fenómeno de El Niño.

Según Cristhian Paliz, los modelos climáticos internacionales —como los de la NOAA, el Centro Europeo y la Agencia Meteorológica de Japón— proyectan el desarrollo de un evento de El Niño con intensidad entre fuerte y extremadamente fuerte.

Este fenómeno podría generar escenarios contrastantes en los próximos meses, desde lluvias intensas hasta periodos secos. Por ello, el experto insistió en la necesidad de un monitoreo constante ante los cambios en las condiciones atmosféricas. (I)