Las obras del español Okuda San Miguel son una explosión de color. Es su impronta en las esculturas o espacios que ha logrado pintar en ciudades como Lieja, Boston, Hong Kong, Madrid, Valencia y ahora Quito.

Su último mural, que incluye a mujeres bordadoras y un Pikachu (personaje de la franquicia Pokémon), no ha pasado desapercibido en la capital ecuatoriana.

Desde su inauguración ha despertado cuestionamientos por incluir a un anime japonés en un mural que es parte del proyecto CaminArte, que el Municipio de Quito hace en el marco de celebraciones por el bicentenario de la batalla de Pichincha.

Mural por el bicentenario de la batalla de Pichincha, que lleva la imagen de Pikachu, provocó críticas y burlas; Municipio de Quito se pronunció

No es la primera vez que su obra despierta diversas reacciones por mezclar personajes cotidianos o públicos con emoticones, frases, figuras de animales, Mickey Mouse, el mismo Pikachu o hasta el payaso de una marca de comida rápida. De hecho, a Pikachu lo ha incluido en otros cuadros que ha expuesto en varias ciudades.

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Una de las obras del artista español Okuda.

Antes de llegar a museos o espacios icónicos de las ciudades, Okuda comenzó como un grafitero que se apoderaba de paredes de fábricas abandonadas. Es un artista urbano que ha pintado desde grandes murales hasta obras de estudio. También obras destinadas a celebridades.

Su talento no salió propiamente de una galería o exposición tradicional, sino que se dio más a conocer en la calle, por lo que pintaba. En sus murales siempre hay una carga fuerte de color, modernismo pop, y contenidos que tratan de rescatar lo multicultural.

Cuando se le ha consultado sobre los conceptos que imprime en sus obras, Okuda dice que a él no le gusta que haya un mensaje único, sino jugar con los conceptos.

En una exposición en Los Ángeles, el artista pintó a Donald Trump con el rostro como si fuera ladrillo, con la frase “Viva México”, y una máscara de pájaro.

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Mujeres bordadoras y Pikachu en mural por el Bicentenario de la Batalla de Pichincha, en Quito

El mural que ha levantado polémica en Quito, según el Municipio, nace de un contacto que tuvo el artista español con las bordadoras tradicionales de Llano Grande y un recorrido por varios rincones de la capital.

El Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) indicó que no se emplearon recursos públicos del Municipio de Quito y que la obra -realizada con aporte de la embajada de España- “no representa ni ha sido inspirada en la batalla de Pichincha”, sino que se trata de un “homenaje creativo a las expresiones del patrimonio inmaterial simbolizado en bordadoras tradicionales”.

Okuda tiene un taller en Madrid, donde pasa una temporada del año. Otra anda viajando. En la capital española tiene varios colaboradores que continúan el trabajo mientras él está ausente de manera presencial. Su madre es parte de ellos. Ella por lo general trabaja en los proyectos con tapices y da seguimiento al avance de las obras cuando él no está en la capital española.

“Este mural ha significado mucho para mí, pues llevo haciendo bordado con mi madre hace cinco años, de alguna manera es como tener a mi madre aquí también”, expresó el español sobre la obra en Quito.

Siempre vistiendo ropa colorida que se muta con sus murales, Okuda es un artista al que no le gusta mucho hacer bocetos al momento de crear grandes murales. “Yo llego al edificio o a lo que vaya a hacer, me pongo delante y pienso”, ha declarado en entrevistas. (I)