Ante el incremento del 635 % en las exportaciones de aletas de tiburón en los últimos nueve años, el Ministerio del Ambiente solicitó al Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca los registros de las capturas totales de especies para verificar si la pesca de estos escualos fue incidental.

David Veintimilla, especialista en áreas protegidas de la Dirección de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente, dio a conocer sobre este pedido, con el que esperan determinar si se está cumpliendo o no con el control en las inspecciones que realiza el Ministerio de Producción a través de la Subsecretaría de Recursos Pesqueros en el momento del desembarque de la pesca.

La captura de escualos no debe exceder el 30 % del peso total de los productos para que sea considerada pesca accidental, según este funcionario, de acuerdo con el anterior Plan de Acción Tiburón (PAT-EC). Mientras, la Ley de Pesca, aprobada hace un año, aún no tiene un reglamento que establezca límites de este tipo de captura incidental.

Ambiente no hace esta verificación, porque “la competencia directa” para determinar si hay captura incidental es de la Subsecretaría, ente que emite una guía de movilización de las especies cuando hay, dentro de las capturas, especies de tiburones que forman parte de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), como el rabón, zorro pelágico y sedoso, y las remite a la autoridad ambiental.

Publicidad

Quien tendría que responder si es pesca incidental o no son el Ministerio de Producción y el Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca, porque ellos tienen esa competencia y responsabilidad

David Veintimilla, especialista en áreas protegidas de la Dirección de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente.

El Ministerio del Ambiente emite, añadió, permisos Cites para exportar ciertas especies de tiburones y de otros grupos de flora y fauna, cuando los comerciantes o exportadores cumplen con dos requisitos.

Plan Acción Tiburón, con objetivos pendientes desde 2006 y sin datos de capturas

El primero es obtener un informe favorable (dictamen de extracción no perjudicial) de que la captura de esa especie no va a afectar la supervivencia de esa población marina, que es otorgado por el Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca (Ipiap). Y el segundo requisito es la verificación administrativa del Ministerio del Ambiente de que el producto que se quiere comercializar cuente con las autorizaciones de pesca incidental.

En lo que va de este 2021, entre enero y septiembre, Ambiente ha entregado alrededor de 60 permisos (llamados Cites) a unas quince empresas exportadoras -la principal está ubicada en una vivienda de construcción mixta en Manta- para comercializar al exterior aletas secas y otros productos del tiburón, frescos o congelados. Son más de 100.000 kilogramos, estimó, que en su mayoría salen de Ecuador hacia Perú para ser movilizados a otros países.

Según los registros de exportaciones, Ecuador ha exportado 7,5 millones del tiburón rabón en los últimos nueve años; 8,1 millones de tiburón azul; 2,3 millones de tiburón mico; entre otros, que han representado para el país $ 21 millones, en ese lapso.

Hay especies, como el tiburón azul, que no necesita permiso del Ambiente para ser exportado, indicó Veintimilla. No obstante, el organismo internacional (Cites) -añadió- está analizando si se incluye esta especie dentro de su regulación.

Publicidad

$ 44 millones, el presupuesto que se necesita para rescatar al tiburón

Sobre el incremento de las exportaciones en este año, Veintimilla cree que se debe a que en 2019 y 2020 no se emitieron “muchos permisos”, porque el país no estaba emitiendo las autorizaciones de exportación de las especies de tiburón reguladas en la Cites.

A finales del 2020, tras dos años, el Ipiap entregó los informes favorables (dictámenes), aseguró.

Talvez aumentó el proceso de captura durante esos años, porque ya había el análisis de que no había afectación

David Veintimilla, especialista en áreas protegidas de la Dirección de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente.

Ante la denuncia de los ambientalistas de que el país no había registrado los permisos (Cites) de exportación desde 2017, Veintimilla respondió que “a veces por temas internos o administrativos se ha demorado la presentación de estos informes”. El último entregado a la Cites fue en 2018; mientras que el del 2019 tampoco se ha presentado, pero -según indicó- está “en conocimiento de los peritos”.

Veintimilla ofreció a este Diario entregar la información presentada a la Cites desde el 2013 hasta este año, pero hasta el cierre de esta edición no proporcionó dichos registros. (I)