En los lugares de Ambato y Pelileo, donde se prepara el locro de cuy y cuy asado, las ventas disminuyeron en más del 50 %.
Los comensales se han reducido desde que se emitió una disposición para la suspensión temporal del ingreso, concentración, exhibición y comercialización de conejos y cuyes en ferias, mercados y eventos pecuarios a escala nacional.
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El pasado viernes 17 de abril, la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) divulgó un comunicado en el que indicó que la medida era preventiva “en atención a la identificación de un evento sanitario en evaluación en la especie cunícola (conejo), caracterizado por la ocurrencia de mortalidades que actualmente se encuentran bajo análisis epidemiológico y diagnóstico por parte de la autoridad sanitaria oficial”.
Además, en la medida se tomó en cuenta al cuy, en consideración de la existencia de producciones mixtas de los dos animales, por lo cual existe la posibilidad de transmisión.
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Impacto en las ventas y testimonios locales
En los locales de venta esgrimen que los clientes han reducido el consumo por temor tras la alerta. En la parroquia Benítez, cantón Pelileo, hay la conocida Ruta del Cuy. En más de diez locales se puede disfrutar del cuy asado con papas o arroz.
Los dependientes de algunos locales indican que antes del anuncio vendían alrededor de quince cuyes por día y los fines de semana alrededor de cien cuyes, principalmente a quienes van o vienen de paseo a Baños de Agua Santa o al Oriente.
Según Diana Cruz, del paradero La Y, en la actualidad venden máximo cinco cuyes al día y el último fin de semana no vendieron ni veinte. Incluso, para tratar de compensar la disminución en la venta de estos platos, se elabora caldo de pollo o chuleta, pero los clientes llegaban porque conocen que en el sector se adquiere el cuy.
Recuerdan que durante la pandemia de COVID-19 las personas que se contagiaron con el virus consumían el locro de cuy porque les ayudaba a subir las defensas. “Entonces, el animal es bueno para los consumidores y la gente no debe tener temor, porque los cuyes no están enfermos”, explicó Maricela Jines, del paradero Señora Chela.
También en la plaza Urbina, en Ambato, en tres locales de la sección de comidas, para las ferias de lunes y viernes preparan locro de cuy. Comentaron que en esta semana las ventas disminuyeron alrededor del 50 %.
“Para los lunes preparaba cuatro o cinco cuyes, pero en esta semana hice dos y se vendieron con las justas, porque los clientes habituales tienen miedo de consumir porque creen que está enfermo”, manifestó Dora Moreno.
Pérdidas económicas y llamado de los comerciantes
Aseguran que las pérdidas económicas son grandes, porque solo en el mercado América se estima que se comercializan alrededor de 18.000 por feria (lunes y viernes); pero, al estar suspendida la venta, se pierden más de $ 150.000.
Los comerciantes hacen un llamado para que Agrocalidad emita un pronunciamiento acerca del cuy, especialmente cuando se acerca el Día de la Madre, cuando se estima que en el mercado América se venden 25.000 cuyes por feria.
Análisis de un experto
Gabriel Sánchez, médico veterinario zootecnista y productor de cuyes por más de treinta años, está de acuerdo con la disposición de Agrocalidad, porque el aislamiento es óptimo para contener una enfermedad.
Pero señala que no se deben mezclar cuyes y conejos porque son especies distintas, a tal punto que pueden compartir enfermedades parasitarias y bacterianas, pero no virales.