Mariana viajó de emergencia, con su hijo en brazos, a Quito. Ellos viven en Quero, en la provincia de Tungurahua, a 18 kilómetros de Ambato. El 6 de junio, Leandro, de cinco años, se había puesto mal, así que fue recibido en una clínica ubicada en el centro de la capital.

Desde aquel día, el niño pasó por una serie de exámenes y preparativos para ser sometido a una operación de esófago.

Finalmente, una semana después se aprobó la que sería la tercera intervención quirúrgica en la vida de Leandro, pues nació con una atresia esofágica (separación del esófago con el estómago).

Todo estaba listo: el lunes 13 de junio ingresaría al quirófano a las 10:00. Sin embargo, la convocatoria a un paro indefinido realizada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) frenó la intervención. El cirujano no podía llegar, así que se reprogramó para las 15:00.

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Después de varias horas, la operación fue un éxito. Leandro tuvo una pronta recuperación, y solo quería que le sacaran el suero, porque le dolía el brazo. El martes estaban listos para recibir el alta médica, pero las manifestaciones hicieron que Mariana pidiera que se demorara un día más, con la esperanza de que todo se normalizara el miércoles y poder regresar a su localidad.

La mañana del miércoles, antes de recibir el alta, las noticias anunciaban la liberación del presidente de la Conaie, Leonidas Iza, quien fue detenido por presunto delito de paralización de un servicio público. Recibió medidas alternativas a la prisión preventiva y, con ello, se inició el proceso de instrucción fiscal.

Jueza ordenó la liberación inmediata de Leonidas Iza

Con esto, Mariana pensaba que las manifestaciones y cierres viales se iban a levantar, así que tomó un taxi con destino a la terminal terrestre de Quitumbe, en el sur de Quito. Al llegar su asombro fue por lo vacío que estaba el lugar. Ingresó en búsqueda de un boleto que la llevara hasta Ambato, pero encontró las boleterías cerradas.

Ante el cierre de las carreteras en distintos puntos del sur y norte de Quito, y en provincias aledañas, solo cuatro de las cien líneas de transporte que salen de esta terminal estuvieron funcionando, y ninguna de ellas le servía a Mariana y Leandro.

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Decidió sentarse y esperar. Cada cierto momento se acercaba a la boletería de una de las cooperativas de transporte, pero la respuesta era que no había transporte, que se mantendría suspendida la atención.

Después de dos horas decidió buscar un vehículo que la acercara a su destino: quería avanzar y constatar que no huniera paso; desde ahí vería qué hacer.

Llegó hasta Cutuglagua, en el límite del cantón Quito con Mejía, en el extremo sur de la capital. Ahí, un grupo de 300 personas aproximadamente estaba quemando llantas y troncos de madera. En el lugar cargó las dos maletas y le puso a Leandro una pequeña mochila que lo acompañó durante toda su travesía, sin contar con lo que les esperaba.

QUITO.- En la avenida Maldonado, en el sector de Cutuglagua, ubicado al sur de Quito, manifestantes bloquearon la vía que conecta a la capital con el sur del país. Foto: Carlos Granja Medranda

La preocupación de Mariana era que su hijo no podía caminar mucho, pues se recuperaba de una intervención quirúrgica, pero ya estaban allá. No tienen familiares en Quito, por lo que iniciaron la caminata. Solos. Su esposo estaba en Tungurahua y no podría llegar para rencontrarse. Acordaron que buscarían la manera de salir.

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Cuando se cansara, Mariana prometió a Leandro tomarlo en brazos, como lo hizo una semana antes, cuando se presentó la emergencia médica.

Los dos lograron pasar entre los manifestantes y continuaron su rumbo hacia el sur del país.

Entre una montaña de la vía se perdieron, dejando atrás una historia de preocupación por la operación, sin saber si llegarán el mismo día a Quero, a 170 kilómetros de Quito. (I)