Portoviejo y Sucre, dos cantones manabitas de suma importancia, atraviesan por estos días una ola de violencia que tiene a sus autoridades y ciudadanía preocupadas.

El alcalde de Portoviejo, Javier Pincay, indicó que va a seguir insistiendo en la necesidad de militarizar la ciudad. “Como alcalde, hace una semana pedí en oficio al presidente Daniel Noboa Azín que se declare estado de excepción a Portoviejo”, señaló días atrás.

Esto lo manifestó luego del asesinato del excandidato a la Alcaldía de Portoviejo José Mendoza Rodas, quien fue victimado el martes, 2 de julio, dentro de su vehículo.

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Se convierte así en el segundo candidato a la Alcaldía que es víctima de la violencia en esa ciudad. El noviembre del año pasado, Byron Joza, quien también participó en la lid electoral en el 2023, fue secuestrado y no se sabe nada de él.

Un excandidato secuestrado, otro asesinado y el alcalde bajo amenazas: esta es la situación de quienes participaron para dirigir el Municipio de Portoviejo en 2023

Mientras que en Sucre, cantón donde se encuentra la turística ciudad de Bahía de Caráquez, su alcalde, Carlos Mendoza, dijo estar preocupado por el pico de inseguridad que se vive en el cantón.

Agregó que los militares y la Policía ya están tomando medidas, ejecutando operativos en la zona; sin embargo, espera que la violencia termine, porque la ciudad es turística “y, sin seguridad y servicios, no va a ningún lado”.

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Lo cierto es que en esta ciudad, en menos de una semana, ya han asesinado a cuatro personas: dos dentro de un vehículo, uno en una fiesta y una cuarta víctima que fue hallada este lunes, 1 de julio, en la playa.

Y las cifras están allí. Portoviejo registra en lo que va de este año 121 muertes violentas; mientras que Sucre bordea las 30. El año pasado, hasta mayo, la capital tenía 81 muertes violentas, y Sucre, 24.

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Ambas ciudades piden una intervención similar a la que se está ejecutando en Manta, donde los asesinatos han disminuido, llevando ya 27 días sin muertes violentas.

Un muerto y un herido durante ataque en Bahía de Caráquez

La Policía atribuye el incremento de la violencia en estas ciudades a un desplazamiento de los grupos delictivos que huyen de los controles y operaciones militares y policiales que se ejecutan en Manta.

Jaime Vela, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, indicó que las labores de inteligencia revelan que los delincuentes se han movilizado a las zonas rurales de Manabí y de otras provincias, como Los Ríos, Guayas, Santa Elena, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro.

Ronald Muñoz, gobernador de Manabí, indicó que el pedido de militarización del alcalde de Portoviejo es un requerimiento generalizado de diferentes alcaldes manabitas, especialmente los de aquellas ciudades que tienen mayor cantidad de muertes violentas.

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“La respuesta es que ya Manabí entera se encuentra militarizada, porque de momento el contingente adicional de militares y policías está arriba del 100 % del recurso humano acantonado regularmente en la provincia. Lo que ocurre es que no todos los militares están en las calles sino realizando, más que nada, operaciones en la zona rural”, agregó.

Dos detenidos con subametralladoras en el cantón Sucre, en Manabí

Julio Villacreses, presidente de la Comisión Anticorrupción de Manabí, indicó que en la provincia el Plan Fénix fracasó, ya que el problema es grave.

“Solo la militarización no basta; el problema es estructural. La violencia no es política; es de las mafias. Por eso, le pido al presidente que, así como la ministra Mónica Palencia (ministra del Interior) pide que le den nombres de policías vinculados al narco, también él diga cuáles son los empresarios vinculados al crimen organizado”, expresó.

Villacreses dijo que la provincia no solo necesita seguridad, sino que requiere además una solución para evitar que los jóvenes que no trabajan ni estudian sean presas fáciles para las bandas criminales.

Lo mismo debe ocurrir con los pequeños y medianos empresarios que, asegura, no tienen acceso al capital y caen en el lavado de dinero de las mafias criminales.

“Esto solo se combate con reactivación económica, y eso solo es posible en Manabí si nos devuelven las instituciones manabitas, como las que manejan las cuencas hídricas, que nos devuelvan en el puerto, que nos permitan delegar el aeropuerto de Manta. Asumir la vialidad y el sistema de salud pública”, expresó. (I)