Tulcán

Las trochas o pasos informales utilizados durante la pandemia del COVID-19 en la frontera ecuatoriana-colombiana, en el norte del territorio nacional, incrementan la inseguridad, violencia y contrabando. De hecho, han sido escenario de muertes, extorsión y varios delitos transnacionales.

El cierre del puente internacional de Rumichaca, el pasado 17 de marzo de 2020 por el Gobierno de Colombia, que buscaba evitar el ingreso de casos de coronavirus, hizo que los usuarios frecuentes del corredor Tulcán-Ipiales, y viceversa, abrieran nuevas rutas para superar el límite fronterizo.

Esta actividad al margen de la ley con el tiempo se volvió rentable, debido a que quienes hacen uso de estas travesías pagan dinero para movilizarse entre las dos ciudades fronterizas caminando, en moto, en acémilas o vehículos livianos.

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La disputa por el territorio de frontera y el control de los pasos fronterizos entre los dos países genera preocupación, ya que los asesinatos a plena luz de día y enfrentamientos entre bandas delincuenciales colombianas y venezolanas se vuelven una constante.

Asesinatos, narcotráfico y plagio reviven inseguridad en zonas de frontera norte

El viernes pasado un ciudadano de origen venezolano fue asesinado con tres disparos en el sector El Partidero, en la vía Ipiales-Carlosama, donde 200 motociclistas transportan personas hacia 4 Esquinas en Tulcán, y viceversa, y cobran un valor aproximado de $ 4.

La mañana del lunes, otro venezolano de 33 años fue encontrado muerto por efectivos policiales en el sector La Ladrillera, a pocos kilómetros de Rumichaca, en el norte de Tulcán.

El cuerpo presentaba un impacto de proyectil y varias heridas. Existe la presunción de que fue víctima de los enfrentamientos entre bandas que operan en la frontera.

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Trascendió que mientras los uniformados realizaban el levantamiento del cadáver escucharon varias detonaciones de armas de fuego.

Las descargas venían desde Carlosama y Las Juntas, poblaciones que están al frente de Tulcán, en Colombia. Habrían observado además que personas se movilizaban por las fincas colombianas presumiblemente hacia Ecuador, alertando a las autoridades militares y policiales ecuatorianas sobre estos hechos.

Rubén Rojas, periodista de Surnoticias Colombia, confirmó que hubo un enfrentamiento entre organizaciones delictivas que disputan el control de los puntos de frontera por donde prolifera la trata de migrantes, tráfico de drogas, tránsito de moneda falsa y oro, contrabando, entre otros.

Policía desarticula banda que proveía de armas, explosivos y municiones a grupos armados de Colombia

En la refriega, en el lado colombiano, fueron quemados una casa donde vivían venezolanos y un vehículo. Según las autoridades colombianas, el ataque fue provocado por una banda colombiana que antes tenía dominio en el sector, en tanto que los vecinos afirmaron que la balacera fue a causa de las disputas.

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Rojas informó que los hechos habrían dejado un muerto y un herido. Germán Ávila, jefe de la estación de Policía de Ipiales, dijo que aproximadamente a las 11:00 del lunes se produjo el enfrentamiento entre los grupos delincuenciales Patio Uno de Colombia y Tren de Aragua de Venezuela.

Ávila confirmó que en la confrontación armada hubo un fallecido y un herido. Se presume que salieron personas heridas hacia Ecuador con el propósito de recibir atención médica.

Organizaciones transnacionales han tomado control de estos lugares, convirtiéndolos en peligrosos los últimos meses. Incluso cuatro integrantes de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron aprehendidos en la comunidad de Santa Fe, en la vía Urbina (Ecuador) e Ipiales.

Los exmilicianos cobraban una “vacuna” a los vehículos que se movilizaban por esta vía, produciendo un enfrentamiento con el ejército de Ipiales. (I)