El Consejo Nacional de Competencias ascendió al Municipio de Durán, a través de su Empresa de Movilidad y Tránsito (EMOT), a Modelo de Gestión A, que le permite tener la competencia sobre la planificación, regulación y control total del tránsito, transporte terrestre y seguridad vial. Su gerente, Elvis Chuchuca, habla sobre la incorporación de agentes propios que serán reclutados a finales de abril; del problema de no haber tenido todos los semáforos de la ciudad, incluyendo los del ferrocarril, bajo su competencia; y de las debilidades que tiene la Aerovía, un sistema que no ha logrado cautivar a los usuarios de Durán, que prefieren otras opciones más rápidas y más baratas de llegar a Guayaquil.

Elvis Chuchuca, gerente de la EMOT, dice que a finales de abril se convocará a reclutamiento de agentes de tránsito para Durán. Foto: Cortesía

Durán recibió la calificación de categoría A en materia de tránsito. ¿Qué cambios habrá?

Vamos a tener el control en materia de tránsito con nuestros propios agentes. La Comisión de Tránsito nos ha venido apoyando en la medida que permiten sus recursos. El INEC dice que tenemos una población (proyectada) de 320.000 habitantes, pero realmente pasamos los 500.000 y Durán necesita tener toda la competencia en cuanto al tránsito porque hay algunos temas por resolver.

¿Cómo cuáles?

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Tenemos un problema muy grande con los semáforos del ferrocarril. En Durán tenemos 14 intersecciones con semáforos del tren que no funcionan y nosotros como empresa pública no podemos meter mano, no podemos hacer ninguna inversión para darle mayor seguridad vial a la gente en estos puntos.

¿Por qué?

Porque no son de nosotros. En Durán hay tres ‘gobiernos’ sobre los semáforos: los de nuestra empresa de movilidad (EMOT), los de la CTE y los del ferrocarril, a cargo del Ministerio de Transporte. Hemos pedido la competencia de esas dos entidades y aspiramos a que el próximo mes nos la den también.

¿Qué más les permite hacer la categoría A en materia de tránsito?

Estamos haciendo un centro de monitoreo en la terminal terrestre de Durán. Desde allí, mediante la tecnología, podremos chequear semáforos que no estén funcionando, revisar las intersecciones con mayores usuarios de vehículos o a pie, con el fin de mejorar la movilidad. Tenemos todas las competencias, ya teníamos la matriculación y ahora se va a agregar el control operativo.

¿Y cuánto tiempo falta para ver a los agentes civiles de tránsito en las calles de Durán?

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Calculo que aproximadamente estarán en unos ocho meses, porque tienen que hacer un curso de formación de cinco meses.

¿Cuántos agentes tendrá Durán?

El estudio preliminar que tenemos dice que Durán necesita 211 agentes de tránsito. La convocatoria la vamos a hacer la última semana de abril, todo el proceso de reclutamiento será por vía digital, allí podrán ver los requisitos e ingresar la documentación para inscribirse. Aspiramos a que en unos ocho meses la CTE ya salga de Durán y estén operativos nuestros propios agentes.

¿Cómo se abordará la informalidad en el transporte?

La informalidad es muy grande aquí en Durán, con carros de todo color, que hacen servicio a Guayaquil. En la reunión que tuvimos en enero con la ATM les dijimos que no es que la gente opta por el taxi informal porque sea un mejor servicio, sino que quiere llegar más hacia el centro de Guayaquil, al parque Centenario, a la 9 de Octubre. Si siguen recortando los recorridos de los buses, alejándolos del centro, la informalidad va a crecer.

La Agencia de Tránsito y Movilidad prohibió el servicio de taxirrutas que se estacionaban en las calles Víctor Manuel Rendón y Pedro Moncayo. Foto: Ronald Cedeño

Pero el informal, o el taxi amarillo que hace ruta, es incluso más rápido que el bus y que la Aerovía, considerando el tiempo que tardan los alimentadores en llegar a la estación.

Ese es solo uno de los elementos para que la Aerovía no funcione, que hay que controlarlo, pero si hablamos de servicio el usuario sí tiene uno bueno con los buses intraprovinciales. Con nuestros propios agentes de tránsito vamos a controlar la informalidad en Durán, así como lo hace la ATM en Guayaquil.

Hemos notado que los alimentadores de la Aerovía son los mismos buses de transporte urbano de Durán. Mucha gente no lo sabe. ¿No cree que este es otro factor que ha vuelto poco atractiva a la Aerovía?

Inicialmente, el proyecto de la Aerovía contemplaba que la empresa que la está administrando debía contar con su propio servicio de alimentadores, pero se llegó a un acuerdo con la transportación urbana de Durán para que ellos alimenten al sistema aerosuspendido.

¿Y por qué la empresa no puso sus propios alimentadores?

Desconozco. El proyecto fue de ellos. No fue un pedido de los transportistas de Durán, fue un convenio pedido por ellos para que el Municipio colabore a través de la empresa de movilidad; y los transportistas se comprometieron a bajar la tarifa actual ($ 0,30) al 50%, es decir, reciben solo $ 0,15 por cada pasajero transportado a la estación de la Aerovía.

Los buses tienen un lector para esa tarjeta, pero en algunos no sirve.

Si usted tiene la tarjeta y la pasa por el lector en el bus alimentador, ahí ya le cobran todos los 70 centavos y luego pasa a la estación sin tener que volver a pagar. Al momento que usted se baja del bus, esa tarjeta le da un determinado tiempo para ingresar a la Aerovía y ya no le cobra. Y viceversa, si usted viene de Guayaquil, con esa tarjeta puede salir de la estación de Durán y tomar un alimentador para dirigirse a su lugar de destino sin tener que pagar más. (A los usuarios que no tienen tarjeta, en la estación les dan unos tiques de cartón para entregarlos en los buses).

Personal de la Aerovía revisa los buses urbanos de Durán que hacen funciones de alimentadores para poner más señales en ellos. Foto: Marco Carrasco

¿Qué cree que falta para que el sistema mejore?

Promocionar las tarjetas, conozco que recién a mediados de febrero llegaron más. Pero para que usted tenga conocimiento, de las dos operadoras que hay en el cantón, Transurban y UrbaDurán, una lleva aproximadamente a cinco usuarios a diario por vehículo y la otra aproximadamente de 15 a 20 usuarios a diario por bus con destino a la Aerovía. El pico más alto siempre es el fin de semana.

Hablemos de los tiempos de recorridos. Hemos constatado que más rápido se llega en buses directo a Guayaquil que usando alimentadores para ir a la estación de la Aerovía. Y ni qué decir si lo comparamos con los taxi rutas.

Si uno sale de El Recreo, quinta etapa, toma 35 minutos hasta la estación de la Aerovía (en la Abel Gilbert), más otros 15 minutos desde allí hasta el centro de Guayaquil, son 50 minutos. No hay cómo mejorar los tiempos. Efectivamente, así es. Este sistema, como ya le dije, tenía que tener sus propios alimentadores, pero se llegó a un acuerdo en la administración (municipal) anterior para alimentar al sistema desde cinco puntos de Durán, sin perder el recorrido normal de los buses urbanos, pero no ha habido respuesta de los usuarios de Durán, que se suponía eran los que iban a pagar el sistema, no el turismo.

Se critica incluso que la estación está en una zona residencial, cuando hay otras zonas más populares y alejadas que pudieron haber sido conectadas con el teleférico. ¿Ustedes conocían el proyecto?

Acá en la EMOT nunca nos hicieron llegar. El estudio, supongo, debió advertir dónde estaban los sitios en Durán con mayor población. En la Abel Gilbert el 85% de la gente tiene su carro propio, no usa la Aerovía, eso se debió considerar.

Los buses urbanos de Durán (azul con blanco) que salen de El Recreo tardan 45 minutos en llegar a la Aerovía. Los que van a Guayaquil (amarillos), llegan en 30 minutos. Foto: Marco Carrasco

Desde hace unos años, los buses de Durán que van a Guayaquil ya ofrecen mayor confort a los usuarios, con asientos cómodos, solo sentados, aire climatizado y hasta televisión. ¿Cómo podría la Aerovía superar eso?

Estoy de acuerdo con usted, por eso digo que debieron tener los estudios que sustenten la operación de la Aerovía, porque desde el año 2017 ya vienen operando los buses que usted menciona, los que prefiere el usuario, porque es una flota que está en continua renovación. El usuario que va de Durán a Guayaquil, de lunes a viernes, no va a pasear, tiene sus puntos de llegada para ir a trabajar, a estudiar, a hacer compras.

¿Qué otros problemas cree que han incidido para que la Aerovía no sea todavía un medio de transporte masivo?

Cuando ellos instalaron los validadores, las máquinas que leen las tarjetas en los buses alimentadores, no proporcionaban información a tiempo para ver en qué puntos se recogen más pasajeros y en cuáles menos. Con esa información se puede reforzar el servicio donde hay mayor demanda o eliminar un sector donde definitivamente no la hay. Un sistema de GPS en el contador de pasajero indica todo eso. Eso es algo que tienen las operadoras de buses que van a Guayaquil, por ejemplo, que les permite a las cooperativas saber a qué horas y qué lugares recogen más pasajeros y según eso planifican los intervalos; así, en determinadas horas se amplía o se acorta la frecuencia con que pasan los buses para satisfacer la demanda.

¿Cree que hacen falta más estaciones de la Aerovía en Durán?

No creo que la inversión que tengan que hacer vaya a ser más beneficiosa que los ingresos. El estudio debió analizar hacia dónde se dirige la gente que va de Durán a Guayaquil, porque hay muchos que no van al centro como destino final, sino a la zona de la terminal terrestre o más hacia el norte de la ciudad. Otros, en cambio, van al sur, pero en ambos casos, ya estando en Guayaquil, deben tomar otro transporte que se paga aparte.

Sabemos que, antes de la pandemia, las cooperativas de Durán recogían 120.000 pasajeros diarios (ida y vuelta), con que la Aerovía tenga el 30% de esos pasajeros ya con eso se sostiene. (La Aerovía tiene capacidad para 40.000 pasajeros al día, pero solo moviliza a 10.000, según la ATM). (I)