Un estudio realizado en ríos de la provincia de Pichincha, a cargo de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), concluyó que presentan niveles de contaminación.
Para la investigación se aplicaron análisis de parámetros fisicoquímicos básicos, contaminación orgánica por la descarga de aguas servidas, tanto domésticas como industriales, así como la presencia de metales pesados y de microorganismos.
Contaminación en ríos clave de Pichincha
“La gran mayoría de nuestros ríos presentan contaminación; dentro de estos hay ríos que presentan más contaminación que otros, como el Machángara, el Monjas, el San Pedro, pero eso no significa que los otros estén limpios”, dijo Valeria Ochoa, experta en calidad de agua y biorremediación de la USFQ.
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Sostuvo que en los ríos Machángara o Monjas determinaron que hay contaminación orgánica importante por la descarga de aguas servidas.
Monitorearon los ríos Machángara y San Pedro desde que nacen, su paso por Quito y cuando salen de la ciudad. Allí existen metales como cromo, plomo, zinc y cobre, atribuidos al desecho de basura o baterías.
Antonio Machado, profesor adjunto de esa universidad, especialista en microbiología, salud pública, contaminación de agua y tratamientos alternativos, expresó que han detectado, por ejemplo, presencia de varios patógenos.
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Causas y bajo tratamiento de aguas residuales
Un grupo especializado lleva alrededor de ocho años estudiando los ríos de Quito y para determinar su calidad toma muestras de agua de manera superficial, de sedimento (es decir, del fondo) y de biofilms, que son unas especies de comunidades ambientales que se pueden encontrar en rocas.
Ochoa atribuyó este resultado a las descargas por actividades humanas y a que menos del 3 % de las aguas servidas de Quito están siendo tratadas.
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La especialista indicó que se necesitan instalar plantas de tratamiento de aguas residuales, pero también la población debe dejar de botar la basura en los ríos.
Machado agregó que se debe planificar el crecimiento de las ciudades, dónde habrá presencia de la ciudadanía, dónde estará la industria y qué plantas.
Propuestas para la recuperación de los ríos
Para los especialistas, lo primero que se tiene que hacer es eliminar la fuente de contaminación mediante la instalación de un sistema de tratamiento de aguas residuales y el segundo paso es recuperar y restaurar los ríos, lo cual, dependiendo del nivel de contaminación, podría llevar de 15 a 20 años.
Estrategia municipal de descontaminación
El Municipio capitalino ha anunciado acciones como la llamada estrategia de descontaminación de ríos.
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En un comunicado explicó que es el plan integral con el que busca revertir décadas de contaminación hídrica y transformar el manejo de las aguas residuales de la ciudad.
Indicó que con una inversión estimada de $ 900 millones y una ejecución proyectada a 17 años, esa estrategia contempla la construcción de 22 nuevas Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), que se sumarán a las ya existentes, además de una extensa red de interceptores y emisarios sanitarios.
Su objetivo, precisó, es pasar del 3 % al 97 % de tratamiento de aguas residuales, recuperar ríos y quebradas emblemáticas, como el Machángara, Monjas y San Pedro, y reducir la contaminación que afecta a la cuenca alta del río Esmeraldas.
Impacto en la salud y la agricultura
El estudio de la USFQ no evalúa la afectación a la salud humana, pero —para Ochoa— es importante tener en consideración que muchos de los ríos finalmente terminan en la cuenca del río Esmeraldas y otros similares, que se utilizan para actividades domésticas.
“Si los niños, por ejemplo, se bañan en estos ríos, si utilizamos estos ríos para agricultura, estaríamos regando nuestros cultivos con aguas que tienen bacterias”, expresó la experta.
A futuro, añadió Machado, se elaborarían biomarcadores para evaluar hasta dónde puede llegar la contaminación y qué impacto puede tener en la población. (I)




