La sala de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para pacientes COVID-19 del hospital del IESS en Manta cerró debido a que desde la última semana de agosto no han ingresado pacientes graves a causa del virus.

Las autoridades de esa unidad hospitalaria atribuyen la baja incidencia de casos graves a la fase de vacunación que se ha hecho en el país, en especial en Manta, donde cerca del 80 % de la población ya ha sido inmunizada.

“La satisfacción que nos queda, luego de más de un año de pandemia y mantenerse colapsada la UCI, son los pacientes que han sobrevivido y que pudieron pasar a piso para su recuperación, sin olvidar la angustia y dolor experimentados por nuestro personal de salud, por los que no lograron recuperarse. Estamos preparados para aplicar tratamientos adecuados y protocolos a seguir con los pacientes, gracias a la experiencia y a la constante actualización de conocimientos”, manifestó Zoila Giler, subdirectora de Medicina Crítica.

Esta sala hospitalaria atendió desde el inicio de la pandemia (marzo del 2020) a 588 personas que llegaron en estado crítico a causa del virus. Lo que no informaron las autoridades del hospital del IESS de Manta es cuántos de esos pacientes fallecieron.

Pero ahora esta sala ya fue deshabilitada para pacientes COVID-19 y comenzó a recibir a usuarios con otras patologías, manteniendo todas las medidas de bioseguridad.

El personal de salud del hospital del IESS de Manta continúa capacitándose y por ello organizó a fines de agosto el Primer Congreso de Medicina y Rehabilitación COVID y Pos-COVID-19 y Primer Simposio de Terapia, en modalidad presencial y virtual, con la asistencia de más de 600 médicos, entre ecuatorianos y extranjeros.

Hasta el pasado domingo en el distrito de salud de Manta, que incluye a Montecristi y Jaramijó, ya se habían aplicado más de 520.000 dosis (entre primeras y segundas inmunizaciones) contra el COVID-19. Y cerca de 250.000 personas de esos tres cantones ya recibieron las dos dosis contra el virus, según confirmó Aníbal Chica, director distrital de Salud de Manta.

El alcalde de Manta, Agustín Intriago, quien resultó afectado con COVID-19 y estuvo ingresado en la sala UCI del hospital del IESS de esta ciudad, señaló que este anuncio es una buena señal, pero pidió que no se relajen las medidas de precaución para seguir reduciendo las afectaciones de la pandemia.

Indicó que ya se revisan las medidas de restricciones que se han mantenido en Manta durante los últimos 18 meses, para ver qué sectores económicos comienzan a reactivarse. (I)