La religiosidad en Quito se evidencia al momento de una festividad. Las calles de la capital son propicias para observar las manifestaciones de fe de los feligreses.

En este mes de abril, en el Centro Histórico de Quito, se realiza la procesión para el rezo del rosario de la aurora por la Virgen de la Dolorosa. Cientos de fieles acompañan durante la madrugada de diez días con velas y la imagen de la Virgen. El fotógrafo Paúl Salazar Urgilez acude anualmente al evento, primero impulsado por su madre y ahora acompañándola en la caminata.

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A través de fotografías ha documentado esta manifestación de fe y relata lo que se vive en una de las devociones más arraigadas en la cultura quiteña principalmente lo que a través de sus ojos percibe:

“Eso de levantarse un poquito antes de las tres de la mañana a sobresaltos para prepararse y así dirigirse a la imponente y hermosa iglesia de la Compañía de Jesús con el afán de llegar a tiempo a la celebración de la santa misa, actividad con la que se inicia la procesión que recorre varias cuadras del Centro Histórico. Durante este trayecto se venera a la Virgen María en su advocación como Virgen de los Dolores. Primero se reza el rosario, seguido las letanías en “latín” y ¡cantado! sublime. Después de regreso a la iglesia se entonan cánticos marianos fundamentalmente, siempre aureolados por un tortuoso frío en el mejor de los casos, porque en otros, con una molesta y constante llovizna. Devolverse a casa y ducharse, desayunar y otra vez a sobresaltos salir a la escuelita, y con tan solo 8 añitos, como que sí es un poquito molestoso ¿no?

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Letanías y cantos forman parte de la procesión por el rezo de la Aurora por la Virgen La Dolorosa. Foto: Cortesía Paúl Salazar Foto: Cortesía

Pero no, este peregrinar de todos los años en el mes de abril, en honor al prodigio de la Dolorosa del Colegio, tenía –para nosotros al menos- que ser solemne y con devoción infinita. Mamá y mi hermano menor Gerson, éramos los encargados de representar a la familia, a todos, y orar por ellos. Al día de hoy, todavía no sé quién nos chantó tamaña responsabilidad.

Ahora, con la misma devoción aunque menos litúrgico cada vez y muy a despecho de mi madre, sigo viviendo esta fe”.

El acompañamiento de fieles es constante a este evento religioso. Foto: Cortesía Paúl Salazar

En el 2016, Salazar publicó el libro Dolorosa del Colegio-Rosario de la Aurora el cual le tomó siete años elaborar tras documentar varias procesiones y alimentado por el sentimiento que impulsa a un exalumno de Colegio San Gabriel.

“Dolorosa del Colegio-Rosario de la Aurora es tan solo el pretexto para presentar a Quito desde una de sus costumbres y ritos más característicos: la religiosidad. Haciendo hincapié en el recorrido por nueve de los barrios más tradicionales del centro histórico, uno por capítulo. Presentamos al centro histórico de Quito de manera inusual, ese Quito de la noche, de la madrugada, ese Quito frío y lluvioso pero sin duda alguna hermoso a la vez”.

Fieles participan del rezo del rosario de la Aurora por la Virgen de La Dolorosa en Quito. Foto: Cortesía Paúl Salazar Foto: E PAUL SALAZAR U ericksaur@yahoo.co

En este año, el domingo 1 de mayo se continuará la tradición arrancando a las 03:00 con una misa en la iglesia de la Compañía y luego dar inicio a las 04:00 el Rosario de la Aurora por el barrio San Marcos, en la calle Junín. Luego habrá la misa solemne de fiesta en la iglesia de la Compañía a las 08:00. (I)