El incremento de las temperaturas ha llevado a que conductores y trabajadores opten por descansar en sus pausas o incluso por largo tiempo dentro de sus vehículos para aprovechar el aire acondicionado.

Sin embargo, a la larga esta práctica puede causar problemas en la salud tanto del individuo como del auto, según expertos.

En días recientes se evidenció que algunas personas optaron por dormir dentro de sus autos con aire acondicionado en alguna pausa laboral, sobre todo taxistas, y también hubo quienes lo hicieron mientras se daban labores de mantenimiento o se habían presentado daños fortuitos en sus sectores.

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Indagando en avenidas principales y exteriores de locales comerciales, se consultó a transeúntes si habían realizado estas prácticas y la respuesta de varios fue afirmativa, entre ellos conductores de plataformas y transportistas que han permanecido dentro de sus vehículos en periodos de espera, especialmente en horas de mayor calor.

Algunos señalaron que utilizan el aire acondicionado como una medida inmediata frente a las condiciones climáticas, aunque reconocen que el descanso en estas condiciones no siempre resulta adecuado.

Luis Andrade, conductor que ofrece servicio de taxi por medio de una aplicación, indicó que suele dormir dentro del vehículo entre turnos, porque no siempre hay clientes.

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“A veces toca parar una o dos horas, y con este calor no se puede estar afuera. Uno prende el aire y se queda dormido, pero después se siente el encierro”, manifestó.

Riesgos mecánicos y de intoxicación

Desde el ámbito mecánico, Óscar López, técnico de LM Multimarcas, explicó que mantener el vehículo encendido durante largos periodos sin desplazamiento implica riesgos tanto para la persona como para el funcionamiento del automotor.

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Señaló que el sistema puede recircular el aire interno, lo que favorece la acumulación de gases.

“El tubo de escape bota monóxido de carbono y ese gas puede ingresar al habitáculo si hay filtraciones o si el sistema no está bien sellado, lo que provoca una intoxicación lenta mientras la persona duerme en su interior”, sostuvo.

El especialista añadió que el consumo de combustible se incrementa cuando el vehículo permanece encendido durante horas.

Indicó que, además del gasto, se genera desgaste en el motor que no suele ser considerado por los conductores.

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“Normalmente, el desgaste se mide por kilometraje, pero no se toma en cuenta el tiempo que el carro está prendido sin rodar. A partir de unas 130-150 horas acumuladas en esas condiciones ya se puede notar deterioro del vehículo”, explicó.

López también advirtió que la falta de mantenimiento en el sistema de aire acondicionado y en el tubo de escape incrementa el riesgo de que los gases ingresen al interior del vehículo. Señaló que las escotillas, ductos y sellos deben mantenerse en buen estado para evitar filtraciones, especialmente en vehículos con varios años de uso o que han tenido reparaciones estructurales.

Impacto en la salud por la falta de ventilación

En el ámbito de la salud, el médico general Ángelo Neira explicó que permanecer dormido dentro de un vehículo con el aire acondicionado encendido implica riesgos asociados a la ventilación y a la calidad del aire.

Indicó que, aunque no se produce un efecto inmediato en todos los casos, la acumulación de monóxido de carbono en espacios cerrados puede generar complicaciones. “Si no hay una buena ventilación, existe el riesgo de acumulación de este gas, lo que puede provocar molestias y, en casos más graves, una intoxicación”, señaló.

El médico detalló que el aire acondicionado funciona con recirculación de aire, lo que genera un ambiente seco que puede afectar las vías respiratorias. Explicó que esta condición puede provocar irritación en nariz, garganta y oídos, así como agravar cuadros preexistentes.

“Se pueden presentar síntomas como dolor de garganta, congestión nasal o irritación, especialmente si es una práctica repetitiva”, indicó.

Añadió que, en espacios completamente cerrados, como garajes o cocheras, el riesgo aumenta por la acumulación de gases. “Puede haber dolor de cabeza, mareo, náuseas y, en situaciones más severas, la persona puede perder la conciencia por falta de oxígeno”, explicó.

Las experiencias recogidas dan cuenta de esta práctica en distintos puntos de la ciudad, especialmente en jornadas extendidas o turnos nocturnos.

José Cedeño, transportista de materia prima, señaló que en varias ocasiones ha dormido dentro de su vehículo. “Uno sale cansado y no hay dónde acostarse. A veces toca quedarse en el carro con el aire, pero no es un descanso completo. Lo que sí es que no lo hago toda la noche; simplemente es unas horitas para luego llegar bien a mi casa”, manifestó.

Entre las recomendaciones se incluyó realizar mantenimiento periódico al sistema de aire acondicionado, verificar el estado del tubo de escape, evitar permanecer toda la noche con el motor encendido y procurar ventilación abriendo ventanas o saliendo del vehículo de forma periódica. (I)