Durante toda la pandemia el parque Juan Montalvo, en el centro de Ambato, ha permanecido cerrado, pero este martes 13 de abril se hizo una excepción para la colocación de ofrendas florales y la realización de un programa al pie del monumento del escritor por la conmemoración del Día del Maestro ecuatoriano.

Esta fecha se recuerda cada 13 de abril en homenaje al natalicio del autor de obras como Las Catalinarias, los Siete Tratados y El Cosmopolita.

Para evitar el riesgo de contagios de COVID-19, al pie del monumento de Montalvo se realizó el acto con un número reducido de representantes de la Unión Nacional de Educadores (UNE) núcleo de Tungurahua y de la Casa de Montalvo.

Celso Aguirre, principal de la UNE en Tungurahua, destacó el trabajo de los miembros de la Casa de Montalvo al advertir que se constituyen en los vigías para que el acervo cultural del escritor se mantenga y que brille en la mente de cada joven y niño ecuatoriano. Además resaltó que en cada maestro ecuatoriano late el ejemplo del gran personaje ilustre.

“Él siempre ha sabido defender la verdad, defender la justicia, la cultura, la educación y el desarrollo de los pueblos; además de sentenciar el autoritarismo y la tiranía”, añadió Aguirre, al argumentar que como UNE se impulsó la consecución del respaldo para la reforma del 80% a la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI). Esto, según Aguirre, permitirá un cambio, un giro, en la educación, porque deberán reincorporarse temas como la ética y la moral, que harán prevalecer el pensamiento montalvino en los niños y jóvenes por el bien de la patria.

Dijo que en este día es justo rendirle homenaje al magisterio por seguir el ejemplo de Montalvo, porque brille la justicia en la patria. En el icónico parque, Aguirre agradeció a los docentes por el trabajo de vocación que ha permitido, a pesar de los momentos difíciles de la pandemia, sacar adelante el teletrabajo incluso aportando con su propio esfuerzo económico.

Al recordar los 189 años del nacimiento de El Cosmopolita, el director de la Casa de Montalvo, Carlos Miranda, manifestó que Montalvo fue un verdadero abanderado de la democracia, un defensor incólume de la libertad de expresión y de prensa.

Argumentó que con su pluma combatió al despotismo encarnado en García Moreno, al militarismo en Ignacio de Veintimilla, a servidores de la Iglesia representados por el arzobispo José Ignacio Ordóñez y a la falta de ejecutividad de Antonio Borrero, que estuvo en contra de ellos porque era un verdadero apóstol de la paz y sobre todo de las libertades públicas.

Dijo que los maestros como los continuadores de la gran tarea del hogar tienen como misión sublime forjar con los niños y jóvenes para que sean las mejores personas del presente y del futuro. (I)