Cuenca

El video era revelador. Un adulto y una pequeña que estaban sentados en una calle de la ciudad eran desalojados por un agente de seguridad ciudadana. Ambos lo insultaron, hicieron gestos obscenos y hasta lo escupieron.

A decir de las autoridades, este tema no es un hecho aislado en la ciudad. Y, es más, detrás de esto han descubierto la aparente existencia de una mafia.

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Damián Román, comandante de la Guardia Ciudadana, contó que este suceso ocurrió hace unos cuatro días y que los dos involucrados eran extranjeros, venezolanos, como tantos otros que se ubican en otros espacios en un panorama similar.

Ellos realizan operativos de control en diferentes vías públicas y, según Román, han encontrado factores comunes entre estos aparentes mendigos.

Uno es que son de la misma nacionalidad; otro, que son familia o amigos muy cercanos; y el tercero, quizás el más grave, que entre ellos se prestan los niños para pedir plata a los transeúntes.

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No le consta que se exista un alquiler de los pequeños, pero sí que están con diferentes personas en más de una ocasión y el dinero que obtienen va para “satisfacer sus necesidades de vicio y muy poco las de los niños”.

Un niño de tres años, que estaba reportado como desaparecido, fue hallado sin vida en un río del cantón Santa Ana

En la Junta Cantonal de Protección de Derechos ya conocen este caso particular. Ya hasta los tienen identificados y esperan en las próximas horas notificar al adulto y rescatar a la niña.

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Pero ellos van más allá de lo gestual, porque en el video también se observa que la niña, que lleva un vestido blanco, es víctima de violencia física y psicológica por parte de quien es “presuntamente su padre”.

Su objetivo es dictar medidas de protección para rescatarla a ella de la calle y de los agresores, así como entregar una boleta al adulto para que se aleje y deje de ejercer una influencia negativa o que por alguna circunstancia atente contra su vida. Pero también reinsertarla para su educación académica y tratamiento psicológico.

Pero el tema no es nuevo, pues en los meses que está a cargo de esta dependencia se han colocado tres denuncias ante la Fiscalía Provincial del Estado por un presunto delito de trabajo infantil, mendicidad y violencia física contra menores de edad. Todas se mantienen en investigación.

Las instituciones no tienen cifras exactas de cuántas personas en condición de calle viven en la ciudad mendigando.

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Lo que dejó en claro el comandante de la Guardia Ciudadana es que en sus protocolos no están el perseguir ciudadanos por su nacionalidad, sino por sus actitudes, por lo que esta y otras intervenciones no pueden ser calificadas como xenófobas. (I)