La comunidad Peguche en Otavalo no fue el único lugar en donde este fin de semana se realizó un concierto masivo en medio de la pandemia por el coronavirus. En Shiñanpamba, perteneciente al cantón azuayo Nabón, también se realizó un evento al aire libre y sin autorización o conocimiento de las autoridades.

Un video filtrado en redes sociales reveló cómo en este poblado se organizó una gran fiesta. Sobre una cancha de uso múltiple se montó un escenario de aproximadamente diez metros de largo, acompañado de luces y una gran cantidad de parlantes para los artistas. En las diferentes tomas se observa a unas 500 personas bailando y cantando alegremente, muchas de ellas sin mascarilla y sin mantener el distanciamiento social recomendado.

Gerónimo Illescas, director de la Secretaría Municipal de Riesgos, también se mostró sorprendido por esta reunión, de la que afirmó que no tiene los permisos. Por ahora desconocen cómo y quién la organizó.

Para aclarar el tema y establecer posibles sanciones, este martes se reunirá el COE cantonal para iniciar las investigaciones, porque este encuentro masivo de gente “viola todas las normas establecidas por el estado de pandemia que estamos viviendo”.

Al ser una comuna indígena el tratamiento legal del caso no es similar al de un poblado mestizo. Por eso Illescas contó que están generando contactos con el Municipio de Otavalo para que los asesoren en la aplicación de las leyes en estos casos que tienen varios puntos en común.

Según el reporte del Ministerio de Salud Pública, en Azuay existen 17.065 casos positivos de COVID 19. De los 15 cantones, Cuenca concentra la mayor cantidad de infectados con 13.534, mientras que Nabón registra 97 y es el 11 de 15 en la escala de contagios.

Bernardo Vega, médico investigador de la Universidad de Cuenca, ha seguido con detalle la evolución del virus y en su estadística en la semana del 15 al 21 de febrero se registra un promedio de 45 personas contagiadas por día en la provincia y una muerte cada 2 días. En su registro muestra también que se está dando una desaceleración en el número de casos en un 16 por ciento en comparación a la semana pasada. Estos números muestran, a su criterio, que la provincia estaría saliendo de una segunda ola, pero que aún no está controlada del todo.

Aunque en Cuenca durante el feriado de carnaval las autoridades no registraron encuentros masivos en espacios públicos hubo muchos viajes y reuniones sociales, cuyos efectos se conocerán en las próximas dos semanas. En cuanto a la red pública de salud, los voceros de los hospitales del Seguro Social y del Ministerio de Salud están al límite de la ocupación. (I)