Pimampiro, IMBABURA

El tradicional trueque en Pimampiro, que se realiza antes de la Semana Santa, duró más de 24 horas en este año. Esta es una costumbre ancestral, practicada en esta ciudad de la provincia de Imbabura, que consiste en el intercambio de productos sin el uso de la moneda.

En este año, centenares de personas arribaron desde Carchi, Esmeraldas, Imbabura, Sucumbíos, norte de Pichincha y sur de Colombia a la Tierra del Sol, como se conoce a esta ciudad, ubicada en el límite con Carchi.

En el arraigado “cambeo” son intercambiados productos de diferentes pisos climáticos y regiones, explicó Edison Cabrera, comunicador institucional. “Esta es una actividad única en el país, donde el dinero no circula o aparentemente no sirve, sino que prevalece la solidaridad entre las familias”, dijo.

Publicidad

Festival de la fanesca, actividades religiosas y visita a los museos, en la agenda de Loja para Semana Santa

La tradición atrae a muchas familias que esperan esta fecha para visitar la ciudad. Edelmira Robles, por ejemplo, llegó a Pimampiro con patatas y mellocos desde Carchi. Esto pese a que el tubérculo mantiene un precio alto. La agricultora indicó que iba a intercambiarlos con frutas y otros frutos de clima cálido para compartirlos con la familia en la Semana Mayor.

Las papas, arvejas, zambos, calabazas, fréjol, chocho, choclos, quesos, habas, mellocos, entre otros ingredientes para la preparación de la fanesca, fueron los más apetecidos por los visitantes. A estas cosechas se suma una diversidad de frutas como duraznos, naranjas, mandarinas, ovos, manzanas, reina claudia y tunas.

Armando Chávez, alcalde de Pimampiro, manifestó que esta es una tradición milenaria que se realiza en el cantón desde hace cientos de años y se ha ido transmitiendo de generación en generación. “La variedad de pisos climáticos que tiene Pimampiro y la diversidad de productos que se cultivan convierten a este cantón en un punto estratégico para realizar esta actividad, que es certificada como Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador”.

Granos, hortalizas y frutas se intercambian en el tradicional trueque. FOTO: Ricardo Cabezas/ El Universo Foto: El Universo

Chávez dijo que, como autoridades, son facilitadores para que se realice el evento tradicional que es una iniciativa propia de la población.

Publicidad

Diana Aguas, habitante del Valle del Chota, preparó un día antes los productos que iba a intercambiar. Llegó con yucas, plátanos y mangos. “Esperábamos con mucha ansiedad el trueque, ya que debido a la pandemia nos hemos perdido dos años este encuentro, que es muy bonito, permite cambiar productos y conocer gente de otras zonas climáticas”.

Aguas comentó que pactan con quienes vienen de otras regiones encontrarse en sus comunidades, para en los siguientes meses visitarlos y seguir promocionando el canje de productos.

El Baile de Los Inocentes de Montúfar será certificado como patrimonio inmaterial

Según Chávez, estos espacios se convierten en una alternativa económica en la que no se utiliza circulante para abastecerse de productos de otras zonas que en muchos casos es difícil conseguirlos en la ciudad.

“Este sistema es algo que nos representa como cantón, es una actividad milenaria que la venimos practicando, la llevamos en nuestros genes”, sostiene Edwin Túquerez, de la parroquia Mariano Acosta.

Publicidad

Él llegó con habas y varias hortalizas a realizar el trueque y resaltó que, en las comunidades indígenas, las siembras agrícolas se planifican pensando para que las cosechas salgan en esta temporada.

La importancia del ‘trueque’

El 26 de diciembre de 2017, el tradicional trueque o ‘cambeo’ de Pimampiro fue inscrito en la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial del Ecuador, mediante Acuerdo n.º 137 del Ministerio de Cultura y Patrimonio, después de un proceso de investigación y sustentación desarrollado de manera conjunta entre varias instituciones.

La actividad del trueque en este cantón del norte del país data de hace miles de años cuando los primeros pobladores intercambiaban la coca, que se producía en gran cantidad en este sector, con sal, oro y otros productos del centro y sur del país. Esta práctica se ha transmitido de generación en generación y se mantiene hasta la actualidad. (I)