Tres lanchas interceptoras permanecían alineadas en el patio del Comando de Guardacostas, en la Base Naval Sur, mientras personal de la Armada recorría cabina, cubierta y sistemas de navegación en la ceremonia en la que se formalizó su incorporación operativa.

Las unidades corresponden a embarcaciones tipo Eduardoño, diseñadas para respuesta rápida en mar abierto, con capacidad de patrullaje, persecución e interdicción.

Forman parte de un total de doce lanchas que serán entregadas durante 2026 dentro de un programa de cooperación con Estados Unidos, con una inversión aproximada de $ 5 millones en esta primera fase.

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Estas embarcaciones operarán desde la línea costera y cubrirán el mar territorial, la zona contigua, parte de la zona económica exclusiva (ZEE) y aguas interiores. Su uso contempla operaciones contra el crimen organizado transnacional, control antinarcóticos, seguridad y protección marítima en territorio continental e insular, así como atención de emergencias en el mar.

Durante la intervención oficial, el comandante general de la Armada, almirante Ricardo Unda Serrano, explicó que el control en espacios marítimos requiere unidades con capacidad de respuesta inmediata para interrumpir rutas utilizadas por organizaciones criminales.

Ministros de Defensa y del Interior acompañaron ceremonia en la Base Naval Sur. Foto: API

“La vigilancia exige medios modernos que permitan ejecutar acciones con precisión para interrumpir la ruta del narcotráfico y debilitar su capacidad operativa”, manifestó.

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Indicó que estas embarcaciones se integran a operaciones orientadas a afectar las cadenas logísticas del narcotráfico en corredores marítimos y que su efectividad depende del entrenamiento del personal que las opera, dentro de un esquema que incluye asistencia técnica y equipamiento.

En el desarrollo del acto, se detalló que la transferencia de estas unidades se ejecuta a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de los Estados Unidos, entidad que mantiene programas de cooperación en seguridad con el Estado ecuatoriano enfocados en fortalecimiento institucional, equipamiento y formación operativa.

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Ministros del Interior y Defensa (centro) durante entrega de lanchas guardacostas. Foto: FERNANDA COBOS LOPEZ

El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, señaló que el país ha definido una línea de acción enfocada en el control de rutas marítimas utilizadas por estructuras delictivas, como parte de la estrategia nacional de seguridad.

“El Ecuador ha asumido el desafío de liderar en la región la lucha contra el narcotráfico, con operaciones y decisiones que buscan mantener el control sobre estas rutas”, indicó.

Añadió que la presión sobre estos corredores tiene efectos en territorio, al incidir en la capacidad operativa de organizaciones criminales en zonas urbanas.

Apoyo de Estados Unidos y futuras mejoras

En representación del Gobierno de Estados Unidos estuvo Charles Morris, director de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) en Ecuador.

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Además, la jefa de misión encargada en Ecuador, Vanessa Acker, quien confirmó que las tres lanchas interceptoras serán utilizadas en operaciones de interdicción en altamar y que forman parte de un esquema de cooperación que incluye transferencia de equipamiento, entrenamiento táctico y asistencia técnica.

“Estas embarcaciones van a desempeñar un papel fundamental en la lucha contra la actividad criminal en el país y en toda la región”, manifestó durante su intervención.

Acker indicó que esta primera entrega, valorada en aproximadamente $ 5 millones, se complementará con la incorporación de drones de largo alcance para vigilancia marítima, enfocados en el combate al narcotráfico y la pesca ilegal.

Añadió que la cooperación entre ambos países incluye programas de capacitación y fortalecimiento operativo para personal naval, lo que permitirá ampliar la capacidad de control en rutas marítimas utilizadas por redes delictivas.

Detalles operativos y despliegue estratégico

Las lanchas presentan estructura abierta, asientos tipo jockey para tripulación, consola central de navegación y sistema de radar en la parte superior, configuraciones que permiten maniobra a alta velocidad y despliegue inmediato en operativos.

Estas unidades serán asignadas a zonas estratégicas del perfil costero, donde la Armada mantiene presencia permanente, en coordinación con otros sistemas de vigilancia marítima.

La ceremonia concluyó con la transferencia oficial de las embarcaciones, que serán incorporadas a las operaciones del Comando de Guardacostas en los próximos días. (I)