Daniela Ballesteros es una de las dos garantes de un crédito educativo que sacó su hermano para ir a estudiar un posgrado a España hace once años. Al retornar, él trabajó en un ministerio, pero luego salió.
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Unas 7.000 personas mantendrían una deuda aproximada de $ 70 millones por préstamos educativos.


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Daniela Ballesteros es una de las dos garantes de un crédito educativo que sacó su hermano para ir a estudiar un posgrado a España hace once años. Al retornar, él trabajó en un ministerio, pero luego salió.